Viajes y circuitos a Alemania

Descubre los mejores circuitos y viajes a Alemania

Descubrir todos los encantos de Alemania en un solo viaje no es tarea fácil, porque es un país lleno de atractivos turísticos y maravillas de todo tipo. En la selección de circuitos y viajes a Alemania destacan ciudades como Múnich y su Oktoberfest, Frankfurt y sus rascacielos, o Hamburgo y su gran puerto. Berlín, la capital, es una de las ciudades más importantes y vibrantes de Europa: la Puerta de Brandemburgo, la Isla de los Museos, la avenida Unter den Linden o la Alexanderplatz son algunos de sus puntos clave. Completan el conjunto lugares como la Selva Negra, los Alpes, los preciosos pueblos del interior y las miles de animadas cervecerías del país.

CIRCUITOS
52 circuitos
Alemania: Berlín y Europa Imperial

Alemania, 10 días

Visitando: Berlín, Praga, Budapest y Viena

Durante 10 días vive una experiencia única en el corazón de Europa. Disfruta del casco histórico de Praga, de la ciudad-balneario de Karlovy Vary y piérdete por los barrios de Buda y Pest en Budapest.

Alemania: Fluvial por el Danubio

Alemania, 8 días

Visitando: Regensburg, Passau, Melk, Viena, Esztergom, Budapest, Bratislava y Linz

Alemania, Austria, Hungría, Eslovaquia… Los países de Centroeuropa tienen una enorme variedad de tesoros por descubrir. Hacerlo a través de un crucero por las aguas del Danubio es simplemente, una experiencia única.

Bélgica: Bruselas, Ámsterdam y el Rhin

Bélgica, 5 días

Visitando: Bruselas, Amsterdam, La Haya, Rotterdam, Colonia, Frankfurt

Descubre el norte de Europa en tres de sus mejores países: Bélgica, Holanda y Alemania. Conoce uno de los símbolos de Bruselas el Manneken Pis, pasea en bicicleta por Ámsterdam y surca las aguas del famoso río Rhin.

Alemania: Alemania

Alemania, 5 días

Visitando: Munich, Nuremberg y Frankfurt

Explora una parte de Alemania muy interesantes: Múnich, Nuremberg y Frankfurt. Disfruta de una buena cerveza alemana en Múnich, admira el palacio Würzburg y pasea por el casco histórico de Nurenberg.

Alemania: Berlín y Praga (6 días)

Alemania, 6 días

Visitando: Berlín y Praga

Recorre dos ciudades únicas, Berlín y Praga te están esperando en este viaje. Visita el muro de Berlín, la isla de los museos y la Alexander Platz. Y en Praga conocerás el Barrio Judío y el Puente de Carlos.

Bélgica: Londres, Países Bajos y el Rhin

Bélgica, 8 días

Visitando: Londres, Bruselas, Ámsterdam y Frankfurt

Date un paseo de 7 días por Inglaterra, Holanda y Alemania. Con este circuito conocerás el Big-Ben en Londres, navegarás por el canal de la Mancha y disfrutarás del casco histórico de Brujas.

República Checa: Berlín y Praga

República Checa, 8 días

Visitando: Berlín, Dresde, Praga

Vive 8 días inolvidables por dos ciudades increíbles: Berlín y Praga. Conoce la historia en un recorrido especializado en la Berlín nazi del III Reich, admira el casco histórico de Dresde y navega por los canales de Ámsterdam.

Mucho más que el motor económico de Europa

Recorrer la gran Alemania es viajar a través del tiempo y de la cultura, es rodearse de maravillosas ciudades llenas de vida, de espacios naturales asombrosos, de monumentos esenciales, de museos repletos de obras de arte y de porciones de la historia, y de unas gentes amables y divertidas que nada tienen que ver con los clichés y los tópicos del pueblo teutón.

Alemania es un país muy cercano con mucho que ver y disfrutar, nos ofrece una cultura extraordinaria y, a pesar de no ser excesivamente grande, una gran diversidad: islas y animadas playas en verano; llanuras llenas de lagos, ríos y canales; una Alemania casi suiza y tirolesa, al sur de los Alpes con la Selva negra y los viñedos que recuerdan a veces a la Toscana; castillos impregnados de siglos y siglos de historia; antiguas minas rodeadas de misterio y leyendas… Además, Alemania nos brinda la posibilidad de practicar todo tipo de actividades al aire libre para disfrutar de su insólita naturaleza, entre las que destacan los deportes relacionados con la montaña: senderismo, esquí alpino, esquí de fondo y varias alternativas más extremas para los amantes de los deportes de aventura.
Las ciudades alemanas son, cada una a su manera, apasionantes y bellas. Múnich, por ejemplo, es uno de los núcleos urbanos más importantes y conocidos del país, que siempre se esfuerza por reivindicar su carácter bávaro. La capital financiera de Alemania es Frankfurt, en cuyo skyline contrastan pequeños edificios de madera con elevados edificios que ha propiciado que sea bautizada con el nombre de “Mainhattan”. Hamburgo es el principal puerto y la vanguardia de nuevos proyectos urbanísticos. Bremen, Dusseldorf, Hanover, Colonia, Dresde, Stuttgart o Dortmund son otras grandes ciudades que tienen mucho que aportar a los viajeros más inquietos, y eso sin olvidar otras más pequeñas, pero no menos interesantes, como Núremberg, Aquisgrán, Ratisbona, Tubinga, o Bonn, que destacan por sus monumentos y universidades.
La capital, Berlín, está considerada, no sin razón, como una de las grandes ciudades del mundo. Es una ciudad ideal para pasear y ver sus monumentos relacionándolos con los hechos que allí sucedieron. Una ciudad con gran encanto, desde las viejas e inalterables calles del este de hace 50 años, hasta la grandiosa arquitectura de la Isla de los Museos, (Museumsinsel), la avenida Unter den Linden o el parque Tiergarten. Berlín cuenta con monumentos y lugares mundialmente conocidos, como la Puerta de Brandemburgo, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, donde se celebró, en 1989, la caída del famoso Muro, conocido como el Muro de la Vergüenza. No se conoce la cifra exacta de personas que perdieron la vida, a manos de los guardias fronterizos, intentando escapar a la parte occidental de Berlín.
Visitar las famosas Potsdamer Platz, Alexanderplatz, o la Pariserplatz, siempre llenas de gente, es una de las actividades que no debemos perdernos en nuestro recorrido por Berlín. Y para aquellos a quienes les guste visitar museos, la capital teutona es el lugar ideal, ya que cuenta con algunos de los mejores museos del mundo. Visitar la isla de los museos, (Museumsinsel), es fascinante, ya que alberga extraordinarias obras de arte, como el legendario busto de Nefertiti, el Altar de Pérgamo o la imponente Puerta de Ishtar. En los cinco museos que hay en la Isla podemos disfrutar de piezas del Antiguo Egipto, Bizancio o del mismo Berlín. En esta zona de la capital se encuentran, entre otros, el Museo Pérgamo o el Neues Museum.
La capital alemana no es solo museos, lugares históricos o grandes avenidas, Berlín también tiene una animada vida nocturna para todos los gustos: actividades artísticas, culturales, o recreativas, además de numerosos lugares para comer y pasar un rato agradable tomando una copa o una jarra de cerveza.
Los Alpes alemanes ocultan paisajes increíblemente hermosos. Visitar estos parajes cuando el otoño tiñe las hojas de los árboles de rojo, amarillo y naranja, o cuando, en invierno, la nieve cubre el paisaje y se hielan los lagos es una experiencia inolvidable.
En cuanto a la gastronomía, Alemania, en cuya cocina destacan las carnes, los embutidos y las salsas, está influenciada por las culturas gastronómicas de países vecinos, como Francia, Holanda o Suiza. Los vinos y la cerveza son las bebidas habituales. La cultura de la cerveza de Alemania, por ejemplo, se centra alrededor de Múnich, donde la cerveza se sirve tradicionalmente en jarras de litro y en donde se celebra el Oktoberfest, el festival relacionado con la cerveza más grande y visitado del mundo.