Viajes y circuitos a Rusia

Descubre los mejores circuitos y viajes a Rusia

Emprende un viaje inolvidable en tierras rusas, y descubre con nuestros circuitos a Rusia la gran colección de tesoros que alberga este país sin igual. Rusia cuenta con algunas de las ciudades más apasionantes del mundo, como Moscú, con su Plaza Roja, el Kremlin y el Teatro Bolshói, o San Petersburgo, con el Palacio de Invierno, el Museo Hermitage y la Fortaleza de San Pedro y San Pablo que podrás visitar con esta selección de viajes organizados a Rusia. También podrás conocer el espectacular Lago Baikal y profundizar en la vasta cultura de la nación.

CIRCUITOS
7 circuitos

El país más grande del mundo, en todos los sentidos

Rusia, con un pie en Europa y otro en Asia, no defrauda ni a los amantes de la cultura ni a los más aventureros. Ni a los que viajan en familia ni a los que quieren vivir una experiencia romántica. Ni a los que cuentan con un gran presupuesto ni a los que viajan modestamente… ¡Rusia es única!

Viajar a Rusia es sinónimo de vivir una serie de experiencias fascinantes, de descubrir un gran país en todos los sentidos, y de enamorarse de la cultura, las tradiciones y el espíritu de una nación sin igual. En Rusia podemos encontrar desde ciudades históricas con un rico patrimonio histórico y cultural, como Moscú, San Petersburgo, o Suzdal y Vladimir, cunas del idioma y la nacionalidad rusos, hasta una desbordante naturaleza y un vasto territorio todavía por explorar. Son precisamente estos contrastes los que hacen de Rusia el país más grande del mundo en todos los sentidos.
Por un lado, Rusia nos deslumbra con su apasionante colección de poderosos ríos, estepas inmensas, gigantescas montañas e increíbles lagos. Y, por otro, el país está lleno de incontables riquezas artísticas y de encantadoras localidades, salpicadas de cúpulas con forma de bulbo. Viajar a Rusia es realizar románticos viajes en tren, visitar el Hermitage, seguir la huella de los grandes de la literatura, como Tolstói, Chejov o Pushkin, o de los grandes de la música como Rimsky-Korsakov, Tchaikovsky y Rachmaninov. Viajar a Rusia es también organizar unas vacaciones de esquí en Krasnaya Polyana, hacer senderismo en el Altai o escalar un volcán activo en Kamchatka, sin olvidar una animada vida nocturna regada con vodka.
Hay tanto que ver en Rusia que necesitaríamos varias semanas para descubrirla por completo. Todo viaje a Rusia debe incluir, al menos, la visita a dos de sus principales ciudades: Moscú y San Petersburgo. La visita a la capital rusa nos permitirá descubrir la famosa Plaza Roja, que alberga algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, como la Iglesia de San Basilio, el complejo del Kremlin, con sus cuatro catedrales, y el centro comercial GUM. También podremos ver el sepulcro de Lenin y su momia, y no deberíamos abandonar la ciudad sin conocer el Teatro Bolshói y el Metro de Moscú, considerado el más elegante del mundo.
La otra gran ciudad de visita obligada es San Petersburgo, la ciudad de los zares. El traslado desde Moscú (650 kilómetros) puede hacerse mediante un romántico viaje en tren hotel pero, si se prefiere, también se puede hacer en avión. San Petersburgo es, después de Moscú, la segunda ciudad más poblada de Rusia. Fue fundada por el zar Pedro el Grande en 1703 a orillas de rio Neva, con la intención de convertirla en la "ventana de Rusia hacia el mundo occidental". A partir de entonces se convirtió en capital del Imperio Ruso, y lo fue durante más de doscientos años, periodo que le sirvió a la ciudad para acumular un inmenso patrimonio cultural. Algunos lugares de interés de la bella San Petersburgo son la Plaza del Palacio, el Palacio de Invierno, el Palacio de Alejandro, el Palacio de Anichkov, y el Palacio Menshikov. Un crucero por los canales de la ciudad es una excelente manera de ver San Petersburgo desde otro ángulo.
Además de sus palacios, otra de las principales atracciones de San Petersburgo es el famoso Museo Hermitage, una de las mayores pinacotecas del mundo. También es una visita obligada la Fortaleza de San Pedro y San Pablo. Teniendo en cuenta el gran tamaño de San Petersburgo, puede ser una buena idea realizar un tour panorámico de la ciudad, en el que se puede contemplar la Avenida Nevski, el Jardín de Verano, la Catedral de Nuestra Señora de Kazán y su malecón.
Otra experiencia digna de vivirse es el Ferrocarril Transiberiano, que acaba en Vladivostok, una de las ciudades más hermosas de Rusia, situada a orillas del mar de Japón, a más de 9.000 kilómetros de Moscú.
Más allá de sus grandes ciudades, existen otros puntos de interés en Rusia, como el lago Baikal, la reserva de agua dulce más grande del mundo y el lago más profundo de la tierra, o Sochi, el centro vacacional más grande de Rusia, rodeado por las montañas del Cáucaso, que se extiende a lo largo de 147 kilómetros por la costa del Mar Negro.