Viajes y circuitos a Holanda

Descubre los mejores circuitos y viajes a Holanda

Emprende un viaje organizado a Holanda y descubre todas las maravillas que atesora este pequeño gran país situado en el corazón de Europa. Disfruta con esta selección de circuitos y viajes a Holanda de los monumentos más importantes de Ámsterdam, como la Plaza Dam, el Museo Van Gogh, el Rijksmuseum o la casa de Anna Frank, y dedica varias jornadas a recorrer el resto del territorio de los Países Bajos en busca de sus bellos paisajes, sus pintorescos molinos y los imponentes diques que permitieron a Holanda ganarle terreno al mar.

CIRCUITOS
15 circuitos
Holanda: Ámsterdam y Flandes

Holanda, 8 días

Visitando: Ámsterdan, La Haya, Delft, Rotterdam, Bruselas, Brujas, Gante y Amberes

Explora en este viaje dos países con mucho que ofrecer, Holanda y Bélgica. Admira la gran obra de ingeniería del Gran Dique, recorre Ámsterdam en bici, a pie o navegando en sus canales y admira la artesanía alfarera de Delft.

Completo
Alemania: Ámsterdam, el Rhin y París

Alemania, 8 días

Visitando: Amsterdam, Frankfurt y París

Déjate seducir por la belleza de Europa en este circuito de 8 días. Te impresionarás con la enormidad de los molinos en Zaanse Schans, navegarás entre las aguas del río Rhin y te adentrarás en las calles de París con una visita completa.

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El país que consiguió vencer la batalla contra el mar

Holanda es un destino absolutamente imprescindible para los viajeros que buscan conocer y comprender la esencia del Viejo Continente. Su arquitectura, su patrimonio cultural, su apasionante historia, su rica gastronomía, su inmejorable ambiente y la hospitalidad de sus habitantes hacen de los Países Bajos un país del que enamorarse para siempre.

Cuando se habla de visitar los Países Bajos, generalmente la mente nos lleva solamente a un lugar, Ámsterdam, dejando un poco de lado al resto. Craso error, porque Holanda es un país de gente amable y muy cuidadosa de su entorno, en el que apetece perderse por los pequeños pueblos como Hoorn, Edam, Marken o Zaanse Schans y sus pintorescos molinos. Pueblos que parecen decorados de un cuento de hadas por su belleza y encanto.
Holanda es un país sin apenas colinas, en el que la cuarta parte de su territorio se encuentra a nivel del mar y, en muchos casos, por debajo de él. Dada la escasez de relieve, la bicicleta es el transporte más popular, y constituye la opción ideal para descubrir buena parte del territorio holandés a través de una excelente red de senderos nacionales que muestran la esencia de su belleza: preciosos paisajes con vacas, tulipanes y molinos, una exuberante naturaleza alimentada por incalculables canales y ríos y localidades históricas.
Sin lugar a dudas, viajar a Holanda es una experiencia maravillosa, tanto si viajamos con amigos, con la familia, en pareja o solos. Cualquier época del año es buena para viajar a los Países Bajos pero, si lo hacemos en invierno, pasear por las hermosas calles de Ámsterdam cubiertas de nieve es una experiencia fantástica, así como visitar los mercados navideños que se encuentran en la mayoría de sus ciudades. Conocer Holanda también significa sumergirse en uno de los países europeos que más cultura ha dado al mundo. Esta nación fue la cuna de pintores como Piet Mondrian, Rembrandt, Vermeer o Vincent van Gogh, cuyo museo no podemos dejar de visitar. Ni tampoco, por supuesto, el Rijksmuseum, igualmente imprescindible. Holanda también es importante por su literatura: en los Países Bajos nacieron o vivieron célebres escritores como Erasmo de Róterdam, Spinoza, Descartes, o John Locke, entre otros.
Los amantes del buen comer deben saber que la gastronomía holandesa tiene una gran variedad de exquisitos platos, cuyos ingredientes principales son el pan y las patatas, acompañados normalmente por carne, verduras o pescado. En Holanda son muy típicos los platos de anguila ahumada. Los quesos, de aroma y sabor fuerte, son el elemento gastronómico por excelencia del país. Los más conocidos son el Gouda, el Edam y el Alkmaar. En Holanda, el alcohol se consume antes de la cena y, raramente, durante las comidas. El vino blanco es muy popular, así como la ginebra. La cerveza, que ha sido elaborada a lo largo de los siglos, es la bebida más popular del país.
Ámsterdam, la capital holandesa, es una de las ciudades más visitadas del mundo. Y no es para menos, ya que sus canales, sus cafés (bruin taverns), sus coffee shops, sus casas flotantes, el museo Van Gogh o la famosa casa de Anna Frank -en la que esta joven judía se escondió durante el holocausto nazi y redactó su diario personal- hacen de esta hermosa capital un lugar sumamente atractivo para los visitantes. Una de las principales atracciones de Holanda en general y de Ámsterdam en particular son sus canales, por los que se pueden dar interesantísimos paseos en barco para tener una visión diferente de la ciudad, para admirar algunas de sus mansiones más bonitas, y para ver las características casas flotantes, que se cuentan por cientos.
La Plaza Dam es el centro neurálgico de Ámsterdam, y el lugar donde se encuentran algunos de los monumentos más importantes de la ciudad. por ejemplo, el Monumento Nacional en honor a los soldados holandeses muertos en la Segunda Guerra Mundial; el Palacio Real, de estilo neoclásico y construido entre 1648 y 1655, y la Niewekerk o iglesia Nueva, del siglo XV y donde se corona a los reyes holandeses desde el año 1814. Otros enclaves emblemáticos de Ámsterdam son el Barrio Rojo, tan célebre como controvertido; el mercado de las Flores, donde abundan los tulipanes; o el parque Vondel, el más grande de la capital, nombrado monumento nacional en 1996 por su gran variedad de especies vegetales y animales. Este último constituye el lugar ideal para respirar un poco de aire puro y desconectar durante unas horas del bullicio de la ciudad.