Viajes y circuitos a Polonia

Descubre los mejores circuitos y viajes a Polonia

Descubre los mejores circuitos y viajes organizados a Polonia, ya que son muchos los atractivos y los encantos que atesora Polonia como destino turístico, y que hacen de este país un destino ideal para realizar un viaje diferente. Por ejemplo, el estremecedor campo de concentración de Auschwitz, las Minas de Sal de Wieliczka, la enorme oferta de actividades al aire libre de que dispone Zakopane, o las dos principales ciudades del país, ambas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Nos referimos a Varsovia y a Cracovia, dos conjuntos monumentales repletos de edificios increíbles, de museos, de iglesias y catedrales, y de un sinfín de rincones llenos de encanto en los que disfrutar del espíritu polaco con esta selección de viajes a Polonia.

CIRCUITOS
8 circuitos
Completo
Polonia: Mercadillos de Navidad en Cracovia

Polonia, 4 días

Visitando: Cracovia, Wieliczka y Auschwitz, Birkenau

Descubre en Navidad los mercadillos de Cracovia con este circuito de 4 días. Degusta una auténtica cena tradicional judía, conoce las atrocidades de la Historia en el campo de concentración Auschwitz y visita el mercadillo de la Plaza del Mercado.

Completo
Polonia: Lo mejor de Polonia (Semana Santa)

Polonia, 8 días

Visitando: Cracovia, Auschwitz, Wroclaw, Poznan, Torun, Gdansk y Varsovia.

Te esperan una Semana Santa increíble en Polonia. Disfruta de un concierto de música judía en Cracovia, navega por la Isla de Arena en Wroclaw y pasea por la Ruta Real en Varsovia.

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Polonia: Cracovia (Semana Santa)

Polonia, 5 días

Visitando: Katowice, Cracovia.

Explora Cracovia en 5 días. Saca tu lado explorador y adéntrate en las minas de sal de Wieliczka, descubre la Historia más negra en el campo de concentración de Auschwitz y pasea por las calles empedradas de Cracovia.

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Polonia: Polonia (Semana Santa)

Polonia, 6 días

Visitando: Varsovia, Poznan, Wroclaw, Cracovia

La mejor escapada en Semana Santa, un completo circuito por Polonia. Conoce la casa natal de Copérnico en Varsovia, Cruza los más de 100 puentes de Wroclaw y adéntrate en el túnel del tiempo en el campo de concentración de Auschwitz.

Un destino increíble todavía por descubrir

Divertida, dinámica, moderna y encantadora, así es la Polonia del Siglo XXI. Una nación que ha sabido conservar intacto el orgullo por su glorioso pasado al mismo tiempo que ha desarrollado su industria turística para ser capaz de acoger con los brazos abiertos a todos los viajeros que deseen darle una oportunidad. ¿Te animas?

Polonia es, desde el punto de vista turístico, un país bastante desconocido todavía, aunque lo cierto es que nos tiene reservadas muchas sorpresas. Desde ciudades encantadoras cargadas de historia hasta parajes naturales que nos dejarán literalmente maravillados. Es un país que promete emociones inolvidables para todos los gustos.
Estamos hablando de una nación de grandes ciudades y de grandes contrastes. Mientras al sur se extienden los impresionantes Sudetes y Cárpatos, el centro del país está ocupado por llanuras, y al norte se esconden bosques, cientos de lagos y las arenosas playas del Báltico. El azul de las regiones septentrionales, el verde de los prados del centro y los tonos marrones del sur son los colores que apreciamos cuando vemos Polonia a vista de pájaro. Además, hay que añadir que los polacos son muy hospitalarios, lo que se pone de manifiesto en la costumbre de recibir a los huéspedes con pan y sal, y en el dicho popular de “huésped en casa, Dios en casa”.
Son muchos los rincones y ciudades que hay que ver en Polonia, todas ellas cargadas de historia. Su capital, Varsovia, declarada en 1980 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una urbe única, en la que no podemos dejar de visitar su ciudad vieja, totalmente reconstruida después de la II Guerra Mundial. Es en esta zona donde late el corazón de Varsovia, con sus calles medievales, siempre custodiadas por la Catedral de San Juan y sus casas de tejados rojos.
Durante todo el año, la ciudad tiene una intensa agenda de eventos musicales, culturales y deportivos. Además, cuenta con una gran oferta de museos, como el del Levantamiento de Varsovia, el Museo de la Historia de los Judíos Polacos o la casa-museo de la científica Marie Curie.
Una de las principales, sorprendentes y más hermosas ciudades polacas es Cracovia, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1978. Sus calles esconden edificios, plazas y rincones mágicos. En sus orígenes, la ciudad era amurallada, y es dentro de esa muralla donde están sus grandes monumentos: la Basílica de Santa María, la Catedral de Wawel, el Castillo Real, la Sinagoga Vieja y el antiguo Gueto Judío. La Plaza del Mercado, llena de cafés, tiendas y restaurantes, es el corazón de la ciudad, que tiene 28 museos con obras de Leonardo Da Vinci y Rembrandt, entre otros.
En las afueras de Cracovia, a unos 90 kilómetros, nos estremecerá la visión del horror que puede causar el ser humano: Auschwitz es un complejo de campos de concentración en el que se exterminaron a más de un millón de personas, en su inmensa mayoría judíos. ¡Imperdible!
Otra de las visitas que no nos debemos perder son las Minas de Sal de Wieliczka, una de las minas de sal más famosas el mundo, declaradas Patrimonio de la Humanidad, y situadas a unos 14 kilómetros de Cracovia. Una visita impresionante.
Un destino ideal para los amantes de los deportes de invierno, sobre todo del esquí, es Zakopane. La ciudad, con sus casas de madera de principios del siglo XX, y sus maravillosos paisajes, que se pueden recorrer a caballo, caminando y, en invierno, en trineo, es un lugar inolvidable. Otras ciudades polacas, dignas de una visita, son: Breslavia (Wroclaw), la “Venecia del Norte”, con 12 islas unidas por 130 puentes, que se pueden visitar en barco. El casco antiguo cuenta con edificios de estilo gótico y renacentista. Su Plaza de Rynek es una de las más grandes de Europa. Una de las grandes curiosidades de Breslavia es que cuenta con 200 duendes de bronce repartidos por toda la ciudad, cada uno con su propia historia. El Ayuntamiento comenzó a colocarlos en 2001, y se han hecho tan populares que hay rutas por la ciudad para encontrarlos; Gdansk, donde nació Walesa; Torún, ciudad natal de Copérnico, o Pznan, donde nació el estado polaco.