Viajes y circuitos a Portugal

Descubre los mejores circuitos y viajes a Portugal

Viaja a Portugal y descubre con esta selección de circuitos a Portugal todos los encantos que atesora el país vecino. Déjate seducir por su rica y variada gastronomía, admira sus increíbles monumentos, pasea al atardecer por las playas de El Algarve, recorre con estos viajes organizados a Portugal las callejuelas de Lisboa, visita la Universidad de Coímbra, deléitate con unos deliciosos pasteles de Belém, prueba una copa del famoso vino de Oporto y acércate a conocer alguno de los lugares portugueses que la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad.

CIRCUITOS
3 circuitos
Portugal: Lo mejor de Portugal

Portugal, 8 días

Visitando: Oporto, Coímbra, Fátima y Lisboa

Enamórate de un país que tiene de todo en este circuito de 8 días por Portugal. Comienza navegando por el Duero en Oporto, degusta el mejor vino de la zona en Solar de Mateus, Vila Real y acaba con el mejor atardecer en el barrio de Alfama, Lisboa.

Completo
Portugal: Lisboa y Madeira

Portugal, 6 días

Visitando: Lisboa, Madeira, Estoril, Cascais, Sintra, Funchal.

Un viaje perfecto de 6 días por Lisboa y Madeira, la isla del Atlántico. Adéntrate en el Palacio da Pena en Sintra, sube en el antiguo tranvía de Lisboa y descubre Funchal en Madeira.

El mejor balcón para contemplar el Atlántico

El país vecino tiene la capacidad de sorprender siempre al viajero, de arrancarle una sonrisa y de hacerle sentir como en casa. Portugal es un destino único a la hora de hacer disfrutar a los visitantes con su deliciosa gastronomía, con su animado ambiente y con su extraordinaria colección de playas frente al Atlántico.

Portugal es un país con buen clima casi todo el año, exquisita y variada gastronomía, vinos de renombre, ciudades y pueblos con encanto y kilómetros de playas bañadas por el Atlántico. En realidad, la costa portuguesa forma una única playa de más de 850 kilómetros, en ocasiones salpicada por rocas que añaden un extra de belleza a las grandes extensiones de arena dorada y a las pequeñas ensenadas escondidas entre los acantilados. Sin duda, es uno de los países más recomendables del mundo, en el que destacan su cultura, su historia, su diversidad de paisajes y, sobre todo, la hospitalidad del pueblo portugués, abierto y sincero. En Portugal existen veintiún lugares que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y que retratan la historia y la cultura del país. El convento de Cristo en Tomar, los monasterios de Alcobaça y de Batalha, el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belém en Lisboa, los centros históricos de Guimarães, Oporto, Évora y Angra do Heroísmo, la Universidad de Coímbra y las fortificaciones de Elvas son algunos de los enclaves más destacados dentro de la lista portuguesa de la UNESCO.
En cuanto a su gastronomía, hay numerosas razones que convierten a Portugal en un excelente destino gastronómico. Al pescado y al marisco -que saben aún mejor si se saborean a la orilla del mar- se suma una enorme variedad de excelentes vinos. Esta cantidad y calidad en materia vinícola se debe al clima mediterráneo que predomina en el interior de Portugal. Clima que, además, favorece que aparezcan las condiciones ideales para la elaboración del aceite de oliva. A todo lo anterior hay que añadir frutas y verduras frescas, carnes con denominación de origen y quesos de montaña.
Por si todo esto no fuera suficiente, Portugal cuenta con ciudades hermosísimas, llenas de encanto y plagadas de historia. Lisboa, la capital, la ciudad del fado, de las siete colinas o de los deliciosos pasteles de Bélem, es una de las ciudades portuguesas más imprescindibles, con un ambiente y unas gentes que nos enamorarán desde el principio. Uno de los lugares más emblemáticos de Lisboa es el barrio de Alfama, con estrechas calles de casas antiguas y encantadoramente deterioradas, balcones con ropa tendida y tiendas de barrio y de artesanía. Después de perdernos por Alfama podemos disfrutar de las espectaculares vistas de Lisboa desde los miradores de la ciudad, subir a un tranvía antiguo, acercarnos al Barrio de Bélem, con su famoso monasterio, escuchar fado en alguna taberna de barrio o tomar algo en el Barrio Alto o Chiado.
Oporto, bañada por el Duero y famosa por el vino, compite con Lisboa en belleza y encanto. Esta ciudad cuenta con un buen puñado de sitios que visitar, como la librería Lello e Irmão, una de las más bonitas del mundo, el Mercado del Bolhao o la Torre de los Clérigos. Pasear por el barrio Do Barreda, visitar alguna de las muchas iglesias y claustros llenos de bonitos azulejos o dar un paseo al atardecer por la Ribeira son experiencias dignas de ser vividas. La mejor recompensa, después de recorrer la ciudad, es tomar una copa de vino en alguna de las bodegas de Vila Nova de Gaia.
El Palacio da Pena en Sintra, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1995, con su arquitectura colorista, es la imagen más famosa de la ciudad, junto al palacio Quinta da Regaleira, un lugar mágico con unos magníficos jardines lleno de rincones secretos. Algunas otras de las muchas ciudades portuguesas que merecen una visita son; Coímbra, ciudad universitaria y antigua capital medieval; Óbidos, uno de los pueblos más bonitos de Europa, rodeado por murallas del siglo XV, con casas blancas de tejados rojos, balcones y terrazas llenos de flores y estrechas calles adoquinadas; o Guimaraes, “la cuna de Portugal”, Patrimonio de la Humanidad con un centro rodeado de murallas, con calles empedradas, plazas con tranquilas terrazas, iglesias y palacios.
Para terminar nuestra visita a Portugal, nada mejor que pasar unos días en El Algarve, al sur, un entorno natural privilegiado con una costa de playas arenosas, escondidas entre acantilados, y calas espectaculares.