Viajes y circuitos a Perú

Descubre los mejores circuitos y viajes a Perú

Perú, tierra de civilizaciones antiguas y de culturas muy diversas que han ido dejando huella hasta llegar a la actualidad, es un país que ofrece una experiencia única para el viajero. Lánzate a conocer Perú con los circuitos que hemos pensado para ti. Con estos viajes organizados a Perú conocerás el imponente Machu Picchu, sus monumentales pueblos coloniales, ruinas incas y pre-incas que se mantienen intactas y cómo no, su exquisita gastronomía. Descubre las raíces del territorio sudamericano en este increíble país.

CIRCUITOS
4 circuitos
Perú: Perú Esencial

Perú, 8 días

Visitando: Lima, Cuzco y Machu Picchu

Vive en 8 días un viaje de que te dejará marcado a Perú. Prueba el mejor cebiche en Lima, siente el misticismo en machu Picchu y pasea por los monumentos de Cuzco.

Perú: Perú esencial y Puno

Perú, 10 días

Visitando: Lima, Cusco, Valle Sagrado, Aguas Calientes y Puno

Un país desconocido para muchos se presenta ante ti, visita Perú en este circuito de 10 días. Adéntrate en el Valle Sagrado, Machu Picchu, visita el lago Titicaca y disfruta de la cultural Lima.

Completo
Perú: Perú al Completo

Perú, 15 días

Visitando: Lima, Trujillo, Chiclayo, Arequipa, Cañón del Colca, Puno, Cuzco y Valle Sagrado

Descubre Perú al completo en este circuito de 15 días. Pasea por la ciudad colonial de Trujillo, haz senderismo en el cañón del Colca y adéntrate en el Machu Picchu.

El país donde se fusionan las culturas de América

Mil culturas, mil paisajes, mil ambientes, mil sabores. Así es Perú, querido viajero, el país que te cautivará desde el primer momento. No te asustes del bullicio de Lima y deja que te conquiste poco a poco. Enamórate a primera vista de Cuzco y sus calles empedradas entre casas coloniales e iglesias impecables. Disfruta en vivo y en directo de unas de las siete nuevas maravillas del mundo, el Machu Picchu, donde a buen seguro vas a vivir uno de los momentos cumbres del viaje. Deja volar tu imaginación en las Líneas de Nazca o en el candelabro de las Islas Ballestas. Paladea cada momento que pases en Arequipa, donde su precioso casco histórico te atrapará tanto como su reputada gastronomía. Surca las aguas del lago más grande de Suramérica y el que se puede navegar a más altura del mundo, el Titicaca. Fotografía paisajes espectaculares en el Cañón del Colca o en las costas de las Islas Ballestas.

Qué mejor manera de empezar un recorrido por Perú, que empezando por su capital. Lima no es una ciudad de amor a primera vista. Es un lugar que te irá cautivando poco a poco hasta el punto de que nunca podrás olvidarte de ella porque, cuando le tengas que decir adiós para regresar a España, sabrás que se ha quedado con un trocito de tu corazón. Bastará con que te des un paseo entre los olivos de San Isidro, admires los edificios señoriales de la Plaza de Armas o disfrutes de un atardecer junto a la costa en Barranco. Poco te importará el tráfico o el jaleo propio de una gran capital con casi 10 millones de habitantes. Y es que Lima te va a conquistar poco a poco. Visita su espléndida catedral, el Palacio Arzobispal y la iglesia de Santo Domingo. No dejes de entrar en alguno de sus excelentes museos y galerías de arte, como el Museo Larco, el Museo de Arte de Lima, el Museo de la Inquisición o la Fundación Museo Amano Y aprovechando que estás en la capital, disfruta de una larga lista de opciones para comer y beber. Tienes mucho donde elegir, aunque si quieres ir a tiro fijo, las zonas más animadas son Miraflores y Barranco.

Para conocer el Perú más colonial, hay que ir a Cuzco. Bienvenido a la ciudad más bonita de todo Perú. Antes de adentrarte en sus calles, puedes preguntar a los lugareños. Sea de la localidad que sean, lo más seguro es que coloquen a Cuzco en lo alto de esta clasificación. Y cuando empieces tu recorrido por sus calles empedradas podrás entender por ti mismo la enorme fama mundial que ha adquirido Cuzco desde hace siglos gracias a su belleza. Sus tejados de terracota, sus pisos adoquinados y su mezcla de culturas inca y española le otorgan un carácter único e inconfundible. ¡No hay otra ciudad como Cuzco! Toma como punto central la Plaza de Armas, auténtico corazón de esta localidad situada a más de 3.000 metros de altura. Puedes dirigirte a la zona más moderna, tomando la avenida El Sol, o tomar la dirección contraria, cuesta arriba, hacia la parte antigua para adentrarte en el precioso barrio de San Blas y su laberinto de callejuelas peatonales. Disfruta de la Catedral, la Iglesia de La Compañía, el Palacio Regocijo, las iglesias de Santa Clara o San Francisco, la plazoleta de San Blas o alguno de sus bellos museos. No te pierdas el templo de Qoricancha, uno de los mejores exponentes de la arquitectura inca. Y si quieres saber más sobre esta cultura indígena, sólo tendrás que desplazarte a dos kilómetros del centro para visitar las ruinas de Sacsayhuamán. Y para concluir tu recorrido, prueba alguno de sus platos típicos, que han hecho famosa la cocina de Cuzco en todo el país.

Y una vez en Cuzco no puede faltar conocer Machu Picchu. Seguro que es uno de las grandes razones por las que has cruzado ‘el charco’ y te has adentrado en Perú. Machu Picchu es uno de los lugares más famosos y espectaculares del mundo, así que prepárate para vivir una experiencia inigualable en pleno corazón de los Andes. La vista de esta ciudadela andina construida en piedra rodeada de montañas y acompañada de las nubes será, sin duda, una de las fotografías que más compartirás en tus redes sociales. No en vano, Machu Picchu está considerado como el yacimiento arqueológico más importante de toda América del Sur. Es Patrimonio de la Humanidad y forma parte de las siete maravillas del mundo moderno. ¡Y eso que permaneció oculta hasta principios del siglo XX! Desde entonces, miles de viajeros se han acercado hasta ella para contemplar de cerca esta obra maestra de la ingeniería y la arquitectura, cuya historia está, además, llena de leyendas y misterios. Fue fortaleza, templo, palacio y santuario, y actualmente es uno de los destinos turísticos más visitados del mundo. Para disfrutarlo en plenitud, es mejor que contrates los servicios de un guía que acompañe en tu recorrido y te explique todos los secretos de este mágico lugar.

Perú, bañado por el océano Pacífico, posee algunas islas que merecen ser visitadas. Como las Islas Ballestas que regalan al visitante una de las más espectaculares postales del viaje por Perú. Durante siglos, el mar ha esculpido las rocas para darles una forma de ballesta de la que acabaron tomando su nombre. No se puede desembarcar en ellas, pero es que el mejor lugar para contemplarlas es desde el mar. Sólo así se puede comprobar por qué las llaman “las Galápagos de los pobres”. Y es que las Islas Ballestas, pese a tener menos fama y protección que el famoso archipiélago ecuatoriano, albergan una gran cantidad de especies animales. Por eso podrás ver desde el barco a focas, pingüinos, leones marinos, pelícanos, cormoranes e incluso cóndores o delfines. Todos ellos están concentrados en apenas unos pocos kilómetros de playa. Además de una excelsa fauna, las Islas Ballesta también esconden una sorpresa en su interior: un enorme candelabro esculpido en sus acantilados, que podrás ver perfectamente desde Punta Pejerrey. Hay varias teorías sobre él: un símbolo del poder del pueblo chavín, una imagen de la Cruz del Sur o una figura religiosa preinca. Para verlos bien, tanto al candelabro como a los animales, mejor llévate unos prismáticos.

Y después de un recorrido entre montañas, valles, playas, planicies y ciudades, Perú ofrece una sorpresa más: el lago más grande de América del Sur. El Titicaca es una visión impresionante se mire por donde se mire. Esta frontera natural con Bolivia, declarada reserva natural casi en su totalidad desde hace años, está rodeada de montañas y permite desde hace siglos el desarrollo de varias culturas indígenas de la región. Una vez aquí hay que aprovechar para visitar algunas de las islas que hay en su interior y disfruta de la experiencia de surcar las aguas del lago navegable a más altura del mundo. ¡Está a más de 3.800 metros sobre el nivel del mar! La excursión por el Titicaca también te permitirá conocer de cerca alguna de las culturas ancestrales que desarrollan en su orilla desde tiempos inmemoriales y contemplar en su hábitat natural a decenas de especies de aves.