Marruecos, 8 días
Marruecos es un destino con mucho que ofrecer. Marruecos, Fez, Casablanca y Rabat te esperan en este fantástico viaje organizado que te presentamos a continuación.
Disfruta, con los viajes y circuitos más completos que hemos organizado para ti, de Marruecos. Tendrás la oportunidad de explorar auténticas joyas naturales como las casacadas de Ouzoud, las montañas del Atlas Medio o la Mar Chica. También te adentrarás en su cultura y patrimonio en lugares como el Jardín Majorelle, el museo de Marrakech o la maravillosa ciudad costera de Arcila. No desaproveches esta oportunidad y viaja a Marruecos.
Marruecos es un destino con mucho que ofrecer. Marruecos, Fez, Casablanca y Rabat te esperan en este fantástico viaje organizado que te presentamos a continuación.
Imagina viajar al sur de Marruecos y sentir su magia. Ahora, con este circuito organizado podrás hacerlo y descubrir auténticas maravillas como Marrakech, Ouarzazate, Erfoud y Merzouga.
Descubre Marruecos en un viaje único: desde la modernidad de Casablanca y la historia de Fez hasta la magia azul de Chefchaouen y los zocos vibrantes de Marrakech. Tradición y color te esperan.
Desde los zocos de Marrakech hasta la medina de Fez, pasando por Casablanca, Rabat, Meknes y Beni Mellal, Marruecos deslumbra con historia, cultura vibrante y paisajes que enamoran.
Anímate con este viaje organizado a Marruecos y prepárate para una experiencia única. Descubrirás Marrakech y te adentrarás en el desierto para visitar rincones como Ouarzazate o Zagora.
Descubre Marruecos en una ruta fascinante que une Marrakech, el desierto de Zagora y Merzouga, pueblos escondidos y kasbahs legendarias, en un viaje que despierta alma, sentidos y memoria.
Vive una experiencia muy completa con este viaje organizado a Marruecos que te llevará por rincones tan increíbles como Fez, Marrakech, Ouarzazate y Zagora. ¿Te apuntas?
Prepárate para una travesía épica por Marruecos: Marrakech, el Alto Atlas, Kasbah Telouet, Ouarzazate y el desierto de Zagora te esperan con paisajes salvajes y experiencias que desafían la rutina.
Recorre Marruecos desde Marrakech hasta Ait Ben Haddou, entre kasbahs, desiertos y pueblos auténticos, en una ruta que despierta los sentidos y revela la esencia más profunda del país.
En el extremo norte de África existe un destino increíble, donde los contrastes imperan y donde la belleza natural sencilla pero que enamora es lo más común. Estamos hablando de Marruecos, un país con mucho que ofrecer, donde sus paisajes van desde verdes palmerales hasta el desierto más árido y extremo de este continente. Solo podrás descubrir la belleza magrebí viajando hasta este país y descubriendo una por una sus ciudades.
Marruecos se sitúa en el norte de África y está bañada por el océano Atlántico y el mar Mediterráneo. Esta característica geográfica le ha valido para que esta tierra legendaria haya estado ocupada por numerosas civilizaciones a lo largo de los siglos, las cuales han ido dejado su impronta, en forma de monumentos, patrimonio, cultura y gastronomía. Por lo tanto, hoy Marruecos es un país rico, repleto de lugares que visitar y con una naturaleza extremadamente increíble donde los lugares de verdes intensos contrastan con los desiertos de arenas doradas.
En Marruecos las experiencias son infinitas y los lugares que hay que ver también, pero hay unos cuantos rincones que son de obligada visita. Uno de estos lugares es Marrakech una de las ciudades más importantes del país, no solo por su número de habitantes que viven en ella, sino también por la cantidad de patrimonio y monumentos que posee. En esta parada tendrás que conocer su famosa medina, o ciudad vieja, formada por estrechas callejuelas y repleta de palacetes, jardines árabes y mezquitas. Otro de sus ‘must’ es la plaza Jamaa el Fna, el corazón del barrio de la medina, ya que todas las callejuelas dan a esta explanada. En este lugar las mañanas son tranquilas pero las noches, la plaza cobra una vida animada y divertida. Cambiando de ciudad para seguir explorando este país, nos dirigiremos a Fez, otra ciudad monumental marroquí considerada la capital cultural del estado magrebí, un lugar perfecto para adentrarse en sus tradiciones y folclore y descubrir las diferentes civilizaciones que habitaron aquí. Uno de los lugares que hay que visitar es también el barrio de la medina, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Dentro de la medina, y recorriendo sus laberínticas calles, te toparás con sus famosas cubas para encurtir, mezquitas, palacetes y un largo etcétera. Otra de las visitas obligatorias en Marruecos es conocer el desierto del Sáhara, una de las mayores extensiones áridas del planeta. Este desierto cubre la parte sur del país y en él yacen numerosos pueblecitos que han sabido adaptarse a las extremas condiciones climáticas. Aquí, una de las experiencias más demandadas es dormir en el desierto en una jaima, disfrutar de un plato bereber y pasear en camello para ver el atardecer. ¿Se le puede pedir más a un destino?