Viajes y circuitos a Luxemburgo

Descubre los mejores circuitos y viajes a Luxemburgo

El Gran Condado de Luxemburgo constituye un destino ideal para realizar un viaje diferente y lleno de sorpresas. Descubre con nuestros circuitos y viajes a Luxemburgo su capital, repleta de lugares interesantes que visitar, como la Ciudad Vieja , las Casamatas del Pétrusse, el célebre Chemin de la Corniche, la Plaza de la Constitución o el Gran Palacio Ducal. Además, pese a su reducido tamaño, Luxemburgo es ideal para realizar un viaje organizado ya que cuenta con numerosos espacios naturales de gran belleza por los que pasear y en los que respirar aire puro, olvidándonos de que nos encontramos en pleno corazón de Europa.

CIRCUITOS
2 circuitos
Completo
Alemania: La Ruta de Carlomagno

Alemania, 8 días

Visitando: Bruselas, Flandes, Aquisgrán, Rhin y Luxemburgo

Bélgica y Alemania te esperan impacientes en este viaje de 8 días por la ruta de Carlomagno. Conoce la ciudad más pequeña del mundo, Durbuy, relájate en un crucero por el Rhin y admira la vetusta Tréveris.

Las mejores esencias se guardan en frascos pequeños

Esta frase popular, que nadie sabe a ciencia cierta por quién fue pronunciada, define a la perfección el singular estado de Luxemburgo: se trata de un país muy pequeño, pero aún así atesora una gran cantidad de atractivos y encantos, tanto naturales como urbanos y culturales.

Aunque está en el centro de Europa y fue uno de los estados fundadores de la Unión Europea, Luxemburgo sigue siendo un gran desconocido. En su condición de miembro fundador y gracias a su ubicación geográfica, Luxemburgo acoge las sedes del Tribunal de Justicia y el Tribunal de Cuentas Europeo, el Banco Europeo de Inversiones y la Secretaría General del Parlamento europeo.
El Gran Condado de Luxemburgo, uno de los países más pequeños y prósperos del mundo, es un importante centro de negocios y posee un alto nivel de vida, hasta el punto de que las estadísticas le colocan en el primer lugar en la lista de países del mundo con mayor producto interior bruto por habitante. Luxemburgo no es solo un paraíso fiscal donde florecen las finanzas, sino que, en su pequeña extensión, está repleto de joyas que merecen ser descubiertas: hermosos paisajes, pueblos medievales, castillos, naturaleza y bellos edificios, que podremos admirar en las calles de su capital. Alguien dijo que se parece a uno de esos caros perfumes que vienen en frascos pequeños.
La mejor manera de descubrir y disfrutar de la bella Luxemburgo, capital y ciudad más interesante de este pequeño país, es hacerlo a pie. Es cierto que hay muchos desniveles, pero su pequeño tamaño y los diferentes ascensores que se encuentran a lo largo de los puntos estratégicos, la hacen asequible y facilitan la movilidad. Luxemburgo necesita ser descubierta y disfrutada para ver que se trata de una ciudad abierta, cálida, amable, cargada de historia, cultura, arte y buena gastronomía. Es una ciudad llena de rincones únicos que nos dejarán muy buen sabor de boca.
La Ciudad Vieja es la zona más importante de Luxemburgo capital. Este conjunto de preciosas callejuelas medievales está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Al pasear por sus callejones empedrados podremos disfrutar de las casonas medievales que se esparcen por todo el barrio. La Place Guillaume II, dominada por el edificio neoclásico del Ayuntamiento, es el corazón de la capital. Entre los otros muchos atractivos de la ciudad podemos destacar, por ejemplo, las murallas y fortificaciones del casco antiguo, de las que son un excelente ejemplo las Casamatas del Pétrusse, unos túneles secretos construidos por los españoles en el siglo XVII para poder esconder el movimiento de tropas y que le valieron, en 1994, el reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
Gran parte del encanto de Luxemburgo reside en el Chemin de la Corniche, un paseo peatonal considerado “el balcón más bello de Europa”, que zigzaguea por las murallas, del siglo XVII, ofreciendo magníficas vistas del cañón del río y de las fortificaciones. Es también imprescindible perderse por las antiguas murallas de la Plaza de la Constitución y los callejones del casco antiguo, alrededor del Gran Palacio Ducal, residencia oficial de los reyes de Luxemburgo y uno de los edificios más importantes de la ciudad. El Palacio está cerrado al público y solo se puede visitar por dentro durante los meses de julio y agosto. Entre las coquetas casas de tejados de pizarra de la ciudad, sobresale la cúpula de la Iglesia de San Juan, desde cuya torre se pueden admirar unas vistas que no tienen desperdicio y donde destacan sus dos torres del siglo XVI. Junto al Palacio está la Cámara de los Diputados.
La Catedral de Luxemburgo, llamada la Catedral de Nuestra Señora, es del siglo XVII y de estilo gótico tardío. Si queremos descubrir la historia más antigua de la ciudad, tenemos que dirigirnos al paseo del Wenzel que discurre por la ciudad baja. Lo ideal es hacer el paseo circular que atraviesa los puentes y recorre varios puntos estratégicos de la antigua ciudad fortificada, como el Rahn Plateau, la Torre de Jacobo, el Puente del Castillo, o el puente defensivo Maierchen.
El carácter multicultural y cosmopolita de la capital, en la que el 70% de sus habitantes son extranjeros de hasta 167 nacionalidades diferentes, y su alto poder adquisitivo ha contribuido a elevar, no sólo el número, sino también el nivel de la oferta gastronómica. Luxemburgo es, en la actualidad, la ciudad con mayor número de estrellas Michelin por habitante a nivel mundial.