Viajes y circuitos a Eslovenia

Descubre los mejores circuitos y viajes a Eslovenia

Esta aventura que estás a punto de emprender es, sin duda, uno de los mejores viajes a Eslovenia que se pueden hacer. Disfruta de un circuito sin igual por los lugares más emblemáticos del país y descubre la ingente cantidad de tesoros que alberga: la preciosa ciudad medieval de Liubliana, el Parque Nacional Triglav, las salinas de Secovije, la Catedral de las Cuevas en Postojna y mucho más. Con nuestros viajes organizados a Eslovenia solo tienes que preocuparte de hacer las maletas y de poner toda tu ilusión.

CIRCUITOS
2 circuitos
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Croacia: Croacia y Eslovenia

Croacia, 8 días

Visitando: Croacia y Eslovenia

Explora en este circuito de 8 días dos países vecinos con mucho que ofrecer: Eslovenia y Croacia. Disfruta de la costa dálmata en Split, adéntrate en el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice y almuerza en las cuevas de Postojna.

Completo
Eslovenia: Lo Mejor de Croacia y Bosnia

Eslovenia, 8 días

Visitando: Eslovenia y Zagreb

Conoce en este circuito de 8 días Bosnia y Croacia. Piérdete en el casco histórico de Dubrovnik, pasea por las estrechas calles del barrio de Bascarsija en Sarajevo, cruza el famoso puente de Mostar y explora el parque natural de Plitvice

Un tesoro apasionante todavía por descubrir

Con un pie en Centroeuropa y el otro asomándose al Mar Adriático, Eslovenia es un país pequeño en superficie pero gigantesco en lo que se refiere a su atractivo turístico. Su capital, considerada una de las ciudades más bellas del Viejo Continente, su increíble naturaleza y su gran patrimonio histórico hacen de Eslovenia un destino irresistible.

Si tuviéramos que describir este maravilloso país con un solo adjetivo, sería verde. Gran parte de Eslovenia son cascadas, bosques y parques naturales, entre los que destaca el Parque Nacional Triglav, una enorme reserva de una frondosidad exuberante, con bosques inmensos, cuevas, lagos glaciares y numerosas cascadas.
Eslovenia es ciclismo, naturaleza, senderismo, frondosos bosques, montañas nevadas, viñedos y rica gastronomía. Además, está nación única no es solo lo que vemos en su superficie, sino que bajo sus verdes campos hay un mundo subterráneo. Allí abajo, hace millones de años, la piedra caliza, erosionada por la lluvia, creó casi diez mil grutas dignas de una novela de Julio Verne. Si queremos comprobar personalmente la erosión de las rocas, podemos hacerlo descendiendo en kayak o haciendo rafting en el río Soca, con unas increíbles aguas de color turquesa.
En Eslovenia podemos encontrar desde la magia de los Alpes hasta la magnífica costa del Adriático, así como gran número de termas y viñedos. En este país podremos ver la vid más antigua del mundo en Maribor, admirar hermosas ciudades medievales, conocer las salinas de Secovije, vivir la magia del lago Bled, adentrarnos en los pasadizos del Castillo de Predjama, asombrarnos ante la Catedral de las Cuevas en Postojna, montar a caballo en la escuela de hípica de Lipica, relajarnos en las beneficiosas aguas termales de Celje, disfrutar de los mercadillos navideños que se convierten por unos días en escenarios de cuento y, por supuesto, degustar la sabrosa y variada gastronomía eslovena.
La cocina tradicional del país cuenta con un recetario amplísimo, tanto que sus habitantes aseguran que existen 170 platos típicos y exclusivos de la gastronomía eslovena. La base de esta variada cocina son los pescados frescos, calamares y mejillones, carne de matanza y elaborados guisos, así como carnes secadas al viento. Los vinos eslovenos son fantásticos, y cada región tiene su producción típica: vinos mediterráneos del valle Vipavska Dolina, el Cviček rojo rubí de la Dolenjska, los blancos de las Pohorje, y el célebre Sipon, de aroma y sabor muy peculiar.
Liubliana, la capital de Eslovenia, es una ciudad medieval que nos traslada a historias de caballeros y princesas en sus castillos y palacios. Se trata de una pequeña urbe, muy coqueta y llena de encanto, que cuenta con varios elementos que la hacen muy atractiva. Por ejemplo, el castillo, que se alza sobre una colina en medio de la ciudad, las bonitas orillas del río Ljubljanica, muy agradables para pasear, o el casco antiguo, una verdadera maravilla de estilo medieval. El corazón del centro histórico de Liubliana es la Plaza Prešeren, un majestuoso espacio abierto, siempre lleno de gente y de actividad, en el que podemos encontrar tres de las imágenes más emblemáticas de la capital eslovena. Nos referimos a la rosada fachada de la Iglesia Franciscana de la Anunciación, al monumento dedicado al poeta France Prešeren, y a los Tres Puentes, una singular construcción que acapara la mayoría de las miradas de los visitantes.
Los atractivos del casco antiguo de Liubliana no terminan en la Plaza Prešeren. ¡Ni mucho menos! También es altamente recomendable acercarse a conocer la Fuente de los Cuatro Ríos, frente al Ayuntamiento, el enigmático Puente de los Dragones, considerado uno de los mejores ejemplos del Art Nouveau, y la catedral barroca de San Nicolás, con su cúpula verde. Además, no habría que olvidarse del Mercado Central de Liubliana, donde tendremos ocasión de observar la vida cotidiana de los eslovenos, descubrir los productos típicos de su gastronomía, y degustar el pan y las galletas que se venden allí.
Liubliana es una ciudad con mucha vida, donde el ambiente de sus calles es tremendo y donde las terrazas a orillas del río Ljubljanica acogen, sobre todo al atardecer, a los habitantes y viajeros para tomar ricos cafés y deliciosa cerveza eslovena al calor de sus estufas. Los aficionados al turismo enológico que elijan Eslovenia como destino no pueden dejar pasar la oportunidad de visitar el “Wine Tasting Ljubljana”, el templo de las degustaciones de vino en la capital eslovena. Por último, los amantes de los museos disfrutarán conociendo la historia de la ciudad en el Museo Nacional, visitando la Galería Nacional o apreciando las obras del Museo de Arte Moderno.