Viajes y circuitos a Canadá

Descubre los mejores circuitos y viajes a Canadá

Entre el océano Atlántico y el Pacífico se encuentra un vasto país de más de 9 millones de kilómetros cuadrados, un país repleto de naturaleza. Atrévete a conocer Canadá con los circuitos organizados para que lo conozcas cómodamente y sin preocupaciones. Con los viajes organizados a Canadá podrás conocer desde amplios y hostiles desiertos, pasando por hermosos valles rodeados de altas montañas, costas soleadas, gélidos glaciares hasta las ciudades más cosmopolitas del mundo.

CIRCUITOS
3 circuitos
Completo
Canadá: Canadá Costa Este desde Madrid especial mayores

Canadá, 9 días

Visitando: Toronto, Cataratas del Niágara, Crucero por las Mil Islas, Ottawa, Tremblant, Quebec, Tadoussac, Sainte Anne de Beaupré, Cataratas Montmorency y Montreal.

Conoce uno de los países más grandes del mundo cómodamente, Canadá. Sorpréndete con las cataratas del Niágara, disfruta de un crucero por las Mil Islas y pasea por la europea Quebec.

Explora la naturaleza más asombrosa y las ciudades más modernas en Canadá

El enorme país de Canadá, es un destino elegido principalmente por viajeros intrépidos con sed de aventura. Recorrer su cambiante paisaje en busca de las montañas más altas, las estaciones de esquí más famosas, ríos larguísimos y preciosas cascadas. Pero es que además de naturaleza en este país están alguna de las ciudades más importantes del mundo: Toronto, Vancouver o Montreal, una mezcla perfecta para cualquier viajero que le guste la aventura y la tranquilidad del asfalto. Descubrir el pasado de este país, y trasladarse a la época de aquellos primeros pobladores amerindios o a tiempos en los que los vaqueros cabalgaban por las llanuras y celebraban rodeos en sus pueblos o ciudades, es otra de las experiencias que brinda Canadá. Canadá cuenta con más de casi 10 millones de kilómetros cuadrados. Allí viven 36 millones de personas. En una visita al país se puede conocer su ciudad más poblada, Toronto, con dos millones de habitantes. O también la capital desde el año 1857, Ottawa. En cada una de las ciudades se respira la herencia colonizadora. Canadá heredó la lengua oficial de los colonos, el inglés y el francés. También se nota esta influencia en su gastronomía, en la arquitectura o en las fachadas y calles. Uno de los principales atractivos naturales del país, las cataratas del Niágara, es un tesoro compartido con su país vecino, Estados Unidos. Además de disfrutar de los bellos Montes Laurentinos, el río Saint Lawrence y su archipiélago de Mil Islas, o recorre los glaciares de las Rocosas Canadienses, como el glaciar de Athabasca.

Vancouver es considerado el mirador de Canadá al océano Pacífico. Una preciosa ciudad en la que viven 600.000 habitantes. Una de las principales visitas que se realiza en la urbe es conocer el gran Parque Stanley, con 400 hectáreas. Dentro del parque, en la zona de Brockton Point, se encuentran unos famosos tótem que son una réplica de aquellos que construían los primeros pobladores. Sus rascacielos, su interesante puerto marítimo, el más grande del país, y su casco histórico, Gastown, donde tuvo su origen la ciudad de Vancouver, son algunas de las visitas que hay que realizar sí o sí. Este es un punto de partida ideal para viajar a continuación por las Rocosas de Canadá, ya que Vancouver está en el mismo estado que el parque natural.

Al otro lado del país se encuentra Ottawa, la capital de Canadá. Ottawa fue nombrada así por la reina Victoria de Inglaterra en el año 1857 y desde entonces es la ciudad administrativa. Una de las visitas más destacadas es conocer el emblema de la ciudad, la colina del Parlamento. Pero también es descubrir otros rincones de esta urbe en la que habitan un millón de personas. Pasear por su bonito Canal Rideau, o visitar el Museo de la Civilización. Si se viaja a Ottawa en mayo se puede disfrutar del espectáculo del Festival de Tulipanes, cuando la ciudad se llena de esta flor.
Al norte de Ottawa se sitúa Quebec la ciudad más francesa de Canadá. En esta localidad ubicada al este del país en el que viven ocho millones de personas se respira ese aire francés por todas partes. Desde la arquitectura de sus edificios, la estructura de sus calles o sus platos más típicos hasta su lengua oficial, el francés, muestran la enorme influencia de la época de colonización. Tendrás el privilegio de conocer la única ciudad amurallada que queda en toda Norteamérica. Esta muralla medieval encierra al centro antiguo de Quebec o Vieux Quebec, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1985.
Entre estas dos ciudades se encuentra, la reina de la vanguardia, Montreal, un gran ejemplo en cuanto a cultura y moda. Pero ahí no acaba todo. Esta bonita ciudad esconde bajo tierra una red subterránea de 30 kilómetros de extensión que es la más larga del mundo. Si bajas allí donde no llega el sol, además de coger el metro, podrás ir de compras por sus centros comerciales, disfrutar de exquisitos restaurantes, ir al cine o al teatro. ¡Esta red conecta hasta residencias privadas! La RÉSO se ha convertido en una alternativa ideal para los meses del frío invierno. Allá afuera, bajo la luz del sol, te esperan otros lugares de visita obligatoria como el puerto viejo, la Plaza Cartier o la Plaza de Armas.
Y para finalizar, Toronto, una urbe gigantesca en la que viven unos tres millones de habitantes. Una ciudad interesante y que muchas veces es el punto de partida para ir a ver las cataratas del Niágara ya que se encuentra muy cerca. Aun así, la ciudad merece un recorrido y recorrer Yorkville, su antiguo barrio bohemio; la torre CN o torre de Canadá, o disfrutar de un interesante partido de baseball en su estadio. Y durante el invierno se puede conocer la ciudad refugiándote en su red subterránea con muchas tiendas y restaurantes o salir a patinar por su pista de hielo.