Viajes y circuitos a Suiza

Descubre los mejores circuitos y viajes a Suiza

Cualquier viaje a Suiza debería incluir visitas que permitan conocer las dos caras del país: la naturaleza y las ciudades. Para disfrutar de los espacios naturales suizos, nada mejor que nuestros circuito a Suiza para visitar lugares como las Cataratas del Rin o los Saltos del Trümmelbach, en el valle de Lauterbrunnen, y contemplar la silueta de los Alpes, siempre presentes en el horizonte. Te recomendamos un viaje organizado a Suiza para gozar del ambiente urbano de la nación helvética, lo más recomendable es pasar varios días recorriendo Berna, Ginebra y Zúrich.

CIRCUITOS
1 circuito
Suiza: Suiza Alpina

Suiza, 8 días

Visitando: Zúrich, Berna, Zermat y Ginebra

¿Te atreves a adentrarte en la Suiza más alpina? Pues únete a este circuito de 8 días. Ten las mejores vistas del Mont Blanc en las Agujas del Midi, prueba el mejor queso suizo en Gruyères y sorpréndete con las cataratas de Trummelbach.

Belleza natural y ciudades de gran elegancia

Suiza es uno de esos países que sorprenden siempre al viajero por sus peculiares contrastes. Por un lado, encontramos ciudades modernas, cosmopolitas y vibrantes, como Ginebra, Zúrich o Berna. Y, por otro, una increíble colección de espacios naturales donde el blanco de la nieve de los Alpes se funde con el verde de sus pintorescos campos.

Suiza es una tierra de grandes paisajes alpinos, donde podremos disfrutar de su impresionante naturaleza, así como visitar castillos y palacios. Es uno de los países más peculiares de Europa y, posiblemente, de todo el mundo, por sus costumbres, tradiciones y su política de neutralidad en cualquier conflicto bélico.
Uno de los primeros atractivos que llama la atención en Suiza son sus paisajes, desde parajes montañosos, con la cordillera de los Alpes como protagonista, a fértiles valles de un verdor deslumbrante, pasando por frondosos bosques, espectaculares lagos de aguas cristalinas, verdes praderas, ciudades medievales y pueblos de cuento. Debido a todas estas maravillas, hay quien opina que Suiza es más romántica que Londres o que París.
Las Cataratas del Rin, al norte de Suiza, son el salto de agua más grande de Europa Central. Las cascadas están rodeadas de miradores para poder verlas de cerca y oír el ensordecedor estruendo del agua. En medio de la catarata hay a una enorme roca a la que se puede acceder en barco y sentir, desde lo alto, toda la fuerza de la naturaleza. Por su parte, en el valle de Lauterbrunnen se encuentran los Saltos del Trümmelbach, la mayor cascada subterránea de Europa.
Suiza es mucho más que su naturaleza única. En este país alpino hay ciudades que, por sí solas, merecen una visita: Schaffhaussen, punto de partida ideal para ir a ver las impresionantes cascadas del río Rhin, tiene un magnífico centro histórico, en el que destaca su fortaleza y sus edificios renacentistas. La ciudad suiza más famosa y que no podemos dejar de viajar es Zúrich, en la que podremos pasear por Bahnhofstrasse, la principal arteria de la ciudad y una de las calles más elegantes de Europa, acercarnos al “Schippe”, el antiguo barrio de pescadores, o cruzar el Rathaus-Brücke, el puente más antiguo de la ciudad. Desde Zúrich se pueden hacer excursiones para conocer otras preciosas ciudades llenas de encanto, como, por ejemplo, Lucerna, Interlaken, Lausana, el pintoresco pueblo de Steim am Rhein, o Gruyère, una pequeña ciudad medieval que parece sacada de un cuento y que da nombre a uno de los dos quesos más populares de Suiza.
Y, por supuesto, es imprescindible visitar Berna, la capital, una de las ciudades mejor conservadas y más hermosas del país y cuyo casco antiguo es Patrimonio de la Humanidad. Berna tiene un aspecto medieval muy especial, que, a pesar de tener un excelente sistema de transporte, conviene explorar a pie para admirar sus numerosas fuentes, fachadas de arenisca, callejones, torres históricas, el Parlamento, el jardín botánico, el zoológico, el antiguo barro de la ciudad, el BärenPark, donde vive una familia de osos, la impresionante Torre del Reloj y sus kilómetros de soportales, llamados "Lauben", uno de los paseos de compras más largos y protegidos contra la intemperie de Europa. Desde la catedral se tienen unas impresionantes vistas de la ciudad.
Berna cuenta con numerosas exposiciones, como, por ejemplo, la colección de Paul Klee, la casa y el Museo de Albert Einstein, el museo histórico, el museo de arte, el museo alpino, o el museo de comunicación. Las boutiques, bares y teatros del casco antiguo, así como los pequeños cafés callejeros atraen, tanto a los habitantes de la ciudad como a sus visitantes, que se cuentan por cientos.
Por último, Ginebra, "capital de la paz", es la sede europea de la ONU y de la Cruz Roja, y en ella se encuentra el impresionante Lago Lemman, el mayor de toda Suiza, por el que se puede dar un relajante paseo en barco disfrutando de las vistas de las montañas cercanas. Desde Ginebra podemos acercarnos hasta la localidad francesa de Chamonix, situada en la base de la montaña más alta de Europa, el Mont Blanc.