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La colisión entre Oriente y Occidente

No hay duda de que Turquía es un país fascinante. A medio camino entre Asia y Europa, es a la vez musulmán y cristiano, oriental y occidental, moderno y tradicional. Debido a su ubicación estratégica, en parte de Tracia y en toda la península de Anatolia, el país ha sido una encrucijada histórica entre las culturas y pueblos orientales y occidentales. Su territorio ha sido cuna de grandes civilizaciones e imperios, desde los hititas hasta el Imperio Otomano.

Turquía es, en la actualidad, una república democrática y secular, fundada en 1923 por Mustafa Kemal Atatürk, que mira a Occidente. La oferta turística de monumentos y lugares naturales imprescindibles del país es enorme. Pero en esta ocasión, nos vamos a centrar en sus ciudades, empezando cómo no, por Estambul, la ciudad más poblada del país y una de las más grandes del mundo, siguiendo con Ankara, Pamukkale y las antiguas ciudades de Éfeso y Aspendo, y terminando en la localidad costera de Antalya. Y qué mejor forma que descubrirlas a bordo de un crucero o de un circuito por el Egeo.

Estas son, para nosotros, las mejores ciudades de Turquía:

Estambul

Estambul, fundada con el nombre de Bizancio en el promontorio de Sarayburnu alrededor del 660 a.C., es visita obligada para cualquiera que se decida a descubrir Turquía, además de ser la puerta de entrada y salida para hacer un recorrido por el resto de maravillas del país. La mejor forma de disfrutar de esta preciosa ciudad, ajetreada y llena de vida, es perderse por sus barrios llenos de gente. No puedes dejar de regatear alguna pieza de artesanía en el Gran Bazar o dejarte seducir por los olores del mercado de las especias. Imprescindible visitar el Palacio Topkapi, entrar en la Mezquita de Santa Sofía o en la Mezquita Azul, que te dejarán con la boca abierta, subir hasta los miradores de la Torre Gálata o el Pierre Loti Café, así como hacer un crucero por el Bósforo.

Ankara

La capital del país, ubicada en la región de Anatolia central, es una mezcla perfecta de tradición y renovación, lo que se percibe nada más pisar sus calles. Su casco antiguo está rodeado por innumerables monumentos que recuerdan al turista su pasado histórico: restos bizantinos, romanos y otomanos. Entre las paradas obligadas destacan el Templo de Augusto, diversas mezquitas como las de Haci Bayram, Aslanhane o Kocatepe, y Anitkabir, y el Mausoleo de Ataturk, la tumba del que luchó por conseguir la independencia de una tierra que amaba, para convertirlo en una república democrática.

Pamukkale

Pamukkale, cuyo nombre significa ‘castillo de algodón’ en turco, es una localidad situada en la mitad occidental de Turquía, célebre por sus aguas termales ricas en minerales que emanan de terrazas de roca travertina blanca. Su nombre se debe a que toda la ladera de la montaña a cuyo pie se ubica a ciudad, luce blanca impoluta bajo el sol, debido a una formación geológica fruto de las aguas termales del lugar. Linda con Hierápolis, una antigua ciudad balneario que se fundó alrededor del año 190 a. C. Entre sus ruinas, se pueden encontrar un teatro bien conservado y una necrópolis con sarcófagos que se extiende a lo largo de 2 km.

Éfeso

Otra de las imprescindibles de Turquía. Patrimonio de la Humanidad y una de las ciudades de la antigüedad mejor conservadas en Asia Menor, fue fundada por los griegos y alcanzó su máximo esplendor durante la ocupación romana, etapa de la que se conservan grandes edificios y monumentos. La mayoría de ruinas se encuentran a lo largo de la Avenida de los Curetes, que une la Puerta de Hércules con la imponente Biblioteca de Celso, su lugar más famoso. Otros puntos de interés son el Gran Teatro y el Odeón, la Fuente de Trajano, el Templo de Domiciano, la puerta de Mazaeus y Mitrídates, el Ágora del Comercio y el Templo de Trajano.

Aspendo

Esta ciudad de origen greco-romano ubicada al sur de la península de Anatolia, posee uno de los teatros romanos mejor conservados del mundo. Con capacidad de albergar hasta 15.000 espectadores, fue construido en el período de Marco Aurelio alrededor del año 155 D.C por el arquitecto griego Zenón. En las cercanías del teatro, sobre la acrópolis, se encuentran los vestigios de una basílica, el ágora y el nymphaeum, así como los del acueducto romano, construido en el siglo II d.C., y que también merecen una visita.

Antalya

La ciudad costera de Antalya, ubicada al suroeste de Turquía, supone un relajante paréntesis en las visitas a yacimientos arqueológicos de esta zona del país. Cuenta con bellas playas de aguas azules y cristalinas, como Mermerli o Konyaalti, que se encuentran en la ciudad y alrededores. Además, su casco antiguo, rodeado de una muralla romana, con casas de madera de los siglos XVIII y XIX, merece una visita, así como las cascadas Düden que caen directamente sobre el mar.

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