Circuitos y viajes Normandía y Bretaña

Descubre los mejores circuitos y viajes a Normandía

Disfruta de unas vacaciones en un destino, donde los castillos, los pueblos medievales y los mejores vinos son los protagonistas. Con estos viajes organizados a Normandía vas a conocer un lugar histórico conocido, no solo por el famoso desembarco sino por su naturaleza y patrimonio. Ven y vive Normandía con estos circuitos.

CIRCUITOS
5 circuitos
Normandía y Bretaña: Bretaña y Normandía

Normandía y Bretaña, 7 días

Visitando: Bretaña, Normandía

Disfruta de la Bretaña francesa y París, su capital en este circuito de 7 días. Navega por el golfo de Morbihan en Vannes, enamórate de Mont Saint Michel y conoce parte de la Historia en las playas del desembarco de Normandía.

Desembarca en un destino de ensueño

Los elegantes paisajes de la Normandía francesa están esperando a que te adentres en ellos. Castillos de la Edad Media, valles cubiertos por un manto verde, una gastronomía exquisita conocida mundialmente y pueblecitos con calles empedradas serán algunos ejemplos de los que Normandía te va a ofrecer.

Normandía es una región del norte de Francia donde la belleza en sus pueblos y paisajes predomina. Además de ser conocida por el famoso Desembarco en la II Guerra Mundial, esta zona francesa alberga una gran cantidad de patrimonio histórico, hecho que la convierte en uno de los destinos favoritos de los franceses y de diferentes nacionalidades, porque este destino lo tiene todo. Además de sus ciudades y pueblos, esta región está orgullosa de demostrar su tradición gastronómica y culinarias. Los quesos de Camembert, la sidra de Calvados, las ostras de Ouistreham, el famoso caramelo de Isigny y un largo etcétera de exquisitos manjares para ir alegrando los momentos de descanso entre parada y parada.
Los lugares más interesantes que visitar en Normandía son infinitos pero hay cuatro que no hay que dejar escapar bajo ningún concepto. Uno de estos lugares es el Monte Saint-Michel, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Este bello lugar es una isla que según la marea, ésta está unida a la tierra o totalmente separada por el mar. Pero lo que realmente llama la atención es la abadía que está en lo alto de la colina de la isla, una de las postales más fotografiadas de este idílico paisaje y la zona más visitada de la región. A más de 200 kilómetros al norte hay un lugar no apto para los que sufran de vértigo. En un paraje sin igual, junto al océano Atlántico, están los acantilados de Etretat, en la Costa de Alabastro. El color blanco de los acantilados hace que el verde de la vegetación y el azul del mar resalten mucho más. Este lugar también es muy visitado pero es especialmente delicado ya que es susceptible de erosionarse por el material geológico del que están formados los acantilados, de tiza blanca. Por ello, los franceses miman y cuidan estos precipicios, por lo que para su visita hay normas muy estrictas que hay que cumplir. Muy cerca de estos acantilados se encuentra una ciudad única en Normandía, Le Havre, una de las urbes más importantes de la región. Durante la II Guerra Mundial, la urbe fue bombardeada brutalmente dejando en pie escasos edificios y monumentos. La ciudad se reconstruyó y fue catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El casco histórico de la ciudad es digno de ser conocido dando un paseo por sus calles adoquinadas. Muy cerca de esta ciudad se encuentra Honfleur, una de las ciudades más bonitas de la región. En este pueblo de antigua tradición pesquera se puede pasear por sus calles y viajar al pasado, ya que se conserva casi intacto. Una de las fotos más típicas del pueblo, es la de su paseo marítimo, y sus casas con toldos de diferentes colores. Para terminar este paseo por la bella Normandía lo mejor es hacerlo degustando una tabla de los mejores quesos, acompañándolos de una típica sidra de manzana.