Viaje a Dubái: Gran Viaje Omán y Dubái

Duración 8 día/s, 7 noche/s
Desde 2.326 €
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Gran Viaje: Omán y Dubái
DURACIÓN: 8 día/s, 7 noche/s
Desde 2.326 €
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Explorando la península arábiga

¿Listo para vivir la aventura de tu vida? Estás a punto de iniciar una travesía en la que vas a conocer la auténtica esencia de los países árabes recorriendo dos de las joyas más selectas de la península arábiga: el país de Omán y la cosmopolita ciudad de Dubái, perteneciente a los Emiratos Árabes Unidos. En ellos te adentrarás en los serpenteantes zocos, conocerás a sus hospitalarias gentes, siempre dispuestas a ayudarte en todo lo que necesites, explorarás los hermosos paisajes del desierto, las mezquitas, las fortalezas y, en definitiva, te impregnarás del verdadero espíritu árabe en un viaje lleno de color, magia y contrastes.

Itinerario

Día 1: España – Muscat. ¡Hola Omán!

RÉGIMEN Sin comidas.
Transporte Vuelo
ALOJAMIENTO Hotel

Sonríes. Y lo haces todo el rato. ¿Cómo no hacerlo? Acabas de ser consciente de que tu gran viaje ya ha empezado. De una vez por todas, vas a abandonar tu rutina y modo de vida para introducirte en un destino del que te vas a enamorar. ¡Así que no esperes más! Con cierto nerviosismo, revisas detalladamente tu maleta, compruebas tu documentación y sales hacia el aeropuerto con esas ganas desenfrenadas de comerte el mundo.

Pasas el control sin problemas y te diriges hacia tu puerta de embarque. Por el camino aprovechas para mirar distraídamente algunas de las tiendas del aeropuerto y tomar algo. Llega la hora. Embarcas en el avión y mientras buscas tu asiento no puedes evitar echar un vistazo a tus compañeros de vuelo. Muchos son árabes, y no puedes dejar de sonreír. Sí. A partir de ahora vas a integrarte en una nueva sociedad. Una sociedad muy hospitalaria que te acompañará durante toda tu aventura.

El avión despega y te relajas. A tu llegada a Omán de madrugada te estará esperando un guía que te ayudará con el traslado y el check-in en el hotel. ¡Descansa! Mañana te espera un día lleno de emociones.

Día 2: Muscat. Tus primeros pasos

RÉGIMEN Desayuno. Comida. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Las mañanas en Muscat tienen una vibración especial. Aún no sabes muy bien por qué, pero lo cierto es que, a pesar de que solo has podido contemplar ligeramente la ciudad de noche, ya tienes la sensación de que empieza a ser un poco tuya. Has descansado de fábula y ahora solo te queda disfrutar de un buen desayuno en el hotel, vestirte con ropa cómoda y salir a descubrir una ciudad que tiene mucho para ofrecerte.

Muscat es una de las ciudades más antiguas de Oriente Medio y cuenta con cerca de dos millones de habitantes. Antiguo puerto comercial, en la urbe se concentraba gran parte de la actividad económica del país, volcada en el comercio de incienso, dátiles y especias. Durante los siglos XVI y XVII la ciudad perteneció a Portugal y España. Posteriormente, conseguiría su independencia y un estado de bienestar político y social. Aunque los países árabes tengan fama de ser sociedades bastante cerradas, lo cierto es que tanto Muscat como Omán son dos de los territorios más hospitalarios y tolerantes de la península arábiga. De hecho, religiones como el hinduismo y el cristianismo conviven a la perfección con la sociedad musulmana. Con un simple paseo por Muscat te darás cuenta de la gran hospitalidad de sus habitantes, siempre dispuestos a ayudarte en todo lo que necesites.

Y seguramente lo compruebes de inmediato al cruzarte con alguna sonrisa espontánea durante tu recorrido hacia el Museo de Historia Natural. Casitas típicas, colores, olores intensos que surgen de mercados y ventanas… La ciudad te saluda en cada esquina. Cuando llegues al museo lo primero que te sorprenderá es su elegante fachada, que te abrirá paso a un completo tour por las especies más importantes de flora y fauna de Omán. Por muy sorprendente que parezca, dado que el 80% del país es desierto, este territorio posee un gran número de especies animales como el oryx, el thar, gatos salvajes, guepardos, leopardos y 400 especies de aves migratorias. En cuanto a flora, crecen cocoteros, palmeras datileras y boswellies, árboles icono del país.

Después de empaparte por completo de la riqueza geográfica del país, te diriges a una de las paradas estrellas de tu ruta. La has visto en fotografías e, incluso, te habías imaginado alguna vez recorriéndola pero lo cierto es que una vez que estás delante de la Gran Mezquita del Sultán Qaboos, una increíble sensación de enamoramiento te recorrerá todo el cuerpo. Una de las grandes joyas de Omán se alza ante ti, que en estos momentos te sientes diminuto ante tanta majestuosidad. Considerada como la más grande de las mezquitas del país, este emblema posee una gran cúpula de 50 metros de altura que tan solo representa un ápice de todo lo que te espera dentro. El oratorio de los hombres está compuesto de una impresionante lámpara de cristal Swaroski en forma de araña, paredes de mármol italiano y una gran alfombra de 4.200 m2 recubriendo todo el suelo. Un sueño para cualquier arquitecto que, según cuentan, está inspirada en el Taj Mahal con la participación de más de 20.000 trabajadores en su construcción.

Aún recuperándote de esta impresionante visita, te acercas a otra de las preciosidades de la ciudad: el Palacio de Al Alam, conocido como el Palacio de la Banera. Construido en el año 1972, su uso se limita a recepciones oficiales. Se ubica a orillas del golfo de Omán y sus pintorescas columnas azules y doradas te pintarán un lienzo lleno de belleza que se combina con sus hermosos jardines. A lo lejos se divisan dos fortalezas históricas, formando una estampa digna de estar en tu mesita de noche.

Para asimilar tanta belleza no hay nada mejor que una buena comida tradicional en un restaurante. Por ejemplo, con un delicioso majboos, uno de los platos estrellas omaníes que consiste en arroz especiado con carne de pollo. Con el estómago lleno y las pilas cargadas, te diriges a conocer los mercados o zocos de esta encantadora ciudad. El primero, el Mercado de Pescado, te introducirá de lleno en el estilo de vida de la capital, ya que serás testigo en primera persona de la vida de los pescadores y comerciantes que se afanan por vender sus mejores piezas. Uno de los ambientes comerciales más animados de la ciudad en el que asistirás a interminables regateos.

Por último, llegarás al Mercado Tradicional de Mutrah. Este hermoso zoco es una joya en sí misma. Ya no solo porque mantiene la estructura original de los zocos árabes tradicionales, sino también porque sus sinuosas calles y sus laberínticos callejones en los que casi no entra la luz te conducirán por un gran número de puestecitos de artesanía, fragancias, especias y delicias gastronómicas. Conocido popularmente como «el zoco de la oscuridad» debido a sus callejuelas pequeñas, este zoco es uno de los atractivos del centro histórico de Muscat, que destila magia por los cuatro costados.

Día 3: Muscat – Wahiba Sands - Oasis de Wadi Bani Khalid Muscat. Un día en el desierto

RÉGIMEN Desayuno. Comida. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Admítelo. Tu primer día en Muscat te ha enamorado. Sus zocos, sus casitas tradicionales, la gran mezquita, el palacio, los jardines, las calles… Y esa esencia árabe de la que te empiezas a impregnar según van pasando las horas. La realidad es que la capital te encanta y no puedes esconder las ganas de explorar sus alrededores. Así que te calzas las zapatillas, apuras el desayuno y te lanzas a la búsqueda de tu próximo punto en el mapa: el desierto Wahiba Sands.

Los paisajes de carretera ya son un presagio de lo que te espera. Los colores de la ciudad te van abandonando para dejar paso a un tono anaranjado que cada vez se va pareciendo más al de todas las películas que has visto sobre el desierto. Wahiba Sands es la parte del desierto de Arabia que se encuentra en Omán. Más de 180 km de extensión en los que encontrarás imponentes dunas, cañones y oasis. Todo ello enmarcado dentro de un paisaje que parece sacado de un cuento.

Al llegar te sorprenderán varias cosas. Además de la gran belleza del entorno, en el desierto no hay cobertura, ni prisas, ni tecnología. Todo fluye a un ritmo lento, propio de los habitantes de los pueblecitos emplazados sobre su arena. Parece que todos se conocen o, al menos, se tratan como si así fuera. En el desierto todos cooperan entre sí. Saben que en un clima tan árido como el que envuelve la zona, lo mejor que pueden hacer es ayudarse entre sí.

Su economía se basa en el turismo y en la cría de camellos, y no les va nada mal.
Atónito entre tanta información casi no te has dado cuenta y te has adentrado en un cañón. Sus ocres paredes y los sinuosos caminos de los que empieza a brotar agua te dan una pista de lo que vas a presenciar a continuación: el hermoso oasis de Wadi Bani Khalid. El emblema del desierto. Uno de los oasis más húmedos y más famosos de Omán que, definitivamente, te viene como anillo al dedo para resistir la temperatura del desierto.

Mientras flotas en sus aguas, sonríes aliviado. ¡La vida del desierto es dura! Este oasis dispone de varias piscinas naturales donde locales y visitantes aprovechan para darse un refrescante baño antes de seguir la ruta. Con las pilas cargadas de nuevo, te espera una deliciosa comida tradicional en un restaurante situado al lado de este paraíso.

¿Para qué negarlo? Te sientes como un genuino explorador. Wahiba Sands te ha enamorado. Sus dunas anaranjadas, la brisa que serpentea por la arena, la simpatía de sus habitantes, los simpáticos camellos… Una combinación perfecta que se ha quedado para siempre contigo en un día para enmarcar dentro de tus mejores recuerdos. Mientras vuelves a Muscat, cierras los ojos intentando atesorar esa increíble sensación de pisar la inmensidad de un gigante de arena.

Día 4: Muscat – Nizwa – Bahla – Jabrin – Muscat. De ruta por las maravillas de Omán

RÉGIMEN Desayuno. Comida. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

¡Vamos! ¡Levántate! ¡Hoy nos vamos a Nizwa! Y no hay tiempo que perder. Te espera un hermoso recorrido por una de las ciudades estrella de Omán y sus pintorescos alrededores. Acábate ese desayuno, cálzate y pon rumbo a una ciudad que está considerada capital cultural de Omán. Muy pronto vas a entender por qué.

Nizwa es una obra de arte en sí misma. Ya no solo por su zoco y la gran fortaleza de su centro histórico, sino porque es una ciudad que rebosa arte por los cuatro costados. Arte en sus edificios impregnados de detalles ornamentales, en sus puertas, en sus callecitas empedradas… En Nizwa cuidan los pequeños detalles tanto como a sus visitantes. Un universo lleno de colores ocres, líneas y formas que, además de embelesar el alma, crea una sensación de tranquilidad que te acompañará durante todo tu recorrido.

Llegas al centro histórico y suspiras. Una obra de arte se presenta ante ti. Murallas que rompen con las nubes, cúpulas decoradas con mucho cariño, callejones llenos de encanto y, en medio de todo, la impresionante fortaleza de Nizwa. La más antigua y grande de todo Omán. Y ahora entenderás por qué.

Nizwa se ubica en un cruce de caminos comerciales que servía a los omaníes para controlar todas las transacciones económicas que se llevaban a cabo con otros países. Por esta razón, Nizwa ha sido víctima en muchas ocasiones de asedios por parte de otros territorios que querían tener el control comercial de la península arábiga. Este fuerte se construyó para proteger a la ciudad en el siglo XVII y la altura de su torre alcanza los 40 metros. Si eres amigo de las alturas, podrás subir y contemplar unas impresionantes vistas panorámicas al oasis de Nizwa y a sus palmeras datileras.

Después de comer en un restaurante tradicional, te embarcas en tu próxima aventura: recorrer el zoco de Nizwa. Una tarea fácil a simple vista que se vuelve muy interesante cuando empiezas a introducirte en un intrincado laberinto de callejuelas, aromas y fragancias de todo tipo. El zoco de Nizwa posee un encanto especial. Entre sus puestecitos más representativos encontrarás las tradicionales dagas omaníes, productos locales, especias, joyas de plata y alguna delicia gastronómica.

Fascinado aún por los regateos, la artesanía y la forma ondulante de este mercado, echas un último vistazo a esta maravillosa ciudad e inicias ruta hacia una de las fortalezas más emblemáticas del país: la fortaleza de Jabrin. Al llegar te encontrarás con una impresionante construcción del siglo XVII bañada en colores ocres que se rodea de torres y techos decorados con motivos florales. Este fuerte fue construido bajo las órdenes del imán Bil-arab bin Sultan y su uso se relegaba a fines educativos. Se enseñaba astrología, medicina y derecho islámico. En general, es un edificio que se ha intentado conservar en su estado original: aún se mantienen intactas sus cámaras funerarias y la sala del caballo favorito del sultán.

La segunda fortaleza que vas a visitar es uno de esos puntos clave en tu viaje, y te darás cuenta cuando empieces a ver su figura en la lejanía. La fortaleza de Bahla parece un castillo de arena. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, esta impresionante construcción data del año 1.000 a. C. y la majestuosidad de cada una de sus salas, puertas, escaleras serpenteantes, estucos y vigas ornamentadas te abrazarán el alma. Bahla es una fortaleza especial. Una fortaleza en la que la atmósfera cambia y el tiempo parece espesarse. ¿Sabes qué dicen de Bahla? Se cuenta que en ella habitan los jinns o fantasmas y que mientras recorres sus salas puede ser que vivas alguna experiencia extrasensorial. Por si fuera poco, hay una torre de la fortaleza que no puede visitarse ya que se cree que los jinns habitan en ella.

Mientras te cuestionas si deberías haber intentado acercarte a la torre encantada o no, rememoras la bellísima estampa de la fortaleza vista desde la lejanía. Un hermoso castillo de arena que ya se ha quedado contigo para siempre… Y puede que algún jinn también.

Día 5: Muscat – Dubái. Conociendo la magia de los Emiratos

RÉGIMEN Desayuno.
Transporte Vuelo
ALOJAMIENTO Hotel

Te levantas con esa sensación agridulce de estar dejando atrás a un querido amigo. Un amigo que nos ha acogido como si nos conociéramos de toda la vida. Un amigo que te ha mostrado lo mejor de él mismo y te ha hecho vivir momentos inolvidables. Un amigo que, en definitiva, ya es para siempre. Sumergido en la tristeza de dejar a Omán y en la alegría de aterrizar en los Emiratos Árabes Unidos acabas de preparar la maleta. Compruebas que lo llevas todo, revisas la documentación y marchas hacia el aeropuerto sin poder disimular esa media sonrisa tan indicadora de nuevas aventuras.

Dubái es uno de los siete emiratos que conforman un país popular por su gran riqueza. Con algo más de 3 millones de habitantes conviviendo en sus impresionantes calles, esta ciudad se ubica a orillas del mar arábigo, y es conocida por la cantidad de contrastes que el visitante encuentra en ella. Ciudad de tradiciones y arraigo de la cultura árabe, Dubái se divide en una parte moderna con grandes rascacielos, hoteles de lujo, islas artificiales y centros comerciales. Por otra parte, la urbe mantiene la herencia de la tradición en sus zocos, mezquitas, callecitas típicas y fiestas populares. Esta hermosa mezcla, fruto del exotismo y la tecnología, le ha valido para ser elegida como destino para la Expo 2020.

Los Emiratos Árabes Unidos, y en especial Dubái, mantuvieron una economía basada en el comercio de perlas y dátiles con países como China, India y Pakistán hasta el siglo XX, momento en el que se descubrió el petróleo y la economía del país experimentó un crecimiento abrumador. Fruto de esa abundante riqueza, tanto el país como sus grandes ciudades se convirtieron en destinos muy cosmopolitas donde la mezcla cultural y la tolerancia están a la orden del día. Esta apertura social ha posibilitado que la ciudad integre diferentes muestras artísticas y literarias que cautivan al visitante.

Llegas a la gran ciudad. Sus colores son el presagio del impresionante destino que te espera. Te trasladas al hotel, realizas el check-in y te vas a descansar. ¡Mañana te espera un gran día!

Día 6: Dubái. Lujo, tradición y exotismo

RÉGIMEN Desayuno. Comida.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Medio día Dubái clásico
ALOJAMIENTO Hotel

Abres los ojos aún sin saber muy bien dónde estás. La esencia de Omán se ha quedado contigo y ahora hace que recuerdes las bulliciosas calles de Muscat, la belleza de Nizwa, las dunas del desierto, la misteriosa Bahla… ¡Qué recuerdos! Aún sonríes mientras se van desvaneciendo poco a poco los pensamientos para abrir paso a la maravillosa realidad. ¡Estás en Dubái! ¡Sí! Y vas a recorrerla de arriba abajo.

Desde que empezaste a planear tu viaje a la península arábiga lo sabías. Dubái es una urbe que combina construcciones modernas con tradición y herencia cultural. Como no te quieres dejar absolutamente nada por recorrer, la mañana la vas a invertir en investigar la magia de su centro histórico y todas las joyas arquitectónicas que se presentan a tu paso. Así que tu primera parada la haces en el barrio de Al Bastakiya, un rincón mítico donde los haya.

Antigua residencia del pueblo iraní, su nombre, precisamente, puede traducirse como «lugar iraní» y destila un encanto que te atrapará nada más llegar. Repasando su historia, las primeras casitas que se construyeron en esta zona datan del siglo XIX y eran hogar de comerciantes y pescadores. Aunque es una de las zonas más antiguas de la ciudad, lo cierto es que es una de las que mejor se conservan gracias al auge del turismo y el interés por el patrimonio. En un agradable paseo te cruzarás con restaurantes tradicionales, teterías y cafés donde los árabes se piden el popular café con dátiles. Una de las bebidas estrella.

Mientras te sumerges en un paisaje muy evocador, contemplarás a lo lejos tu próxima parada: el Museo de Dubái. Flanqueado por una gran muralla del siglo XVIII, este gran edificio invita a un recorrido por la forma de vida de los árabes en sus comienzos: el comercio de perlas, de dátiles, la pesca… Un completo tour en el que te adentrarás en la historia de una ciudad que cada vez te fascina más. Y aún queda otro de los grandes emblemas de la zona antigua: la Mezquita Jumeirah. Una joya en sí misma.

Este impresionante templo es el único que admite la entrada de turistas que no practican el Islam y está considerado el más importante de toda la ciudad. Su hermosa cúpula, los motivos decorativos en sus arcos y puertas y el bellísimo salón interior cautivan el alma. Tómate todo el tiempo que necesites para recorrerla. La belleza hay que descubrirla poco a poco.

Aún con la mezquita en mente, te subes a un abra –taxi fluvial que sirve de transporte de costa a costa– para llegar a dos de los zocos más representativos de Dubái: el Zoco de las Especias y el Zoco del Oro. El primero bien podría ser el paraíso de todo chef que se precie, y ya puedes empezar a imaginarte por qué. Cientos y cientos de puestecitos llenos de especias en los que los aromas se funden y recorren todas las callecitas. El segundo, el Zoco del Oro, es muy popular tanto en la ciudad como en los países vecinos. ¿Sabes por qué? Este zoco contiene más de 300 puestecitos de objetos y joyas bañados en oro libre de impuestos. Entre regateo y regateo quizás consigas llevarte algo a buen precio…

Después de tanto caminar y oler innumerables especias te ha entrado hambre. Nos detenemos en un restaurante tradicional para reponer fuerzas con un refrescante tabbouleh, uno de los platos estrella de Emiratos Árabes Unidos que consiste en una deliciosa ensalada de sémola, lechuga, hierbas aromáticas, tomate y aceite. Continúas la ruta visitando la parte más moderna de la ciudad. Un curioso escenario que, aunque a nivel arquitectónico sea completamente diferente a la zona vieja, comparte la misma esencia. En ella destaca de manera especial el Hotel Burj Al Arab, popular por ser uno de los mejores hoteles del mundo al poseer la categoría de 7 estrellas. El lujo que lo rodea es impresionante, así como también lo es el hermoso paisaje que lo envuelve. Se edificó en una isla artificial que está a 280 metros de la costa, en un paraje excepcional.

Un momento… ¿Una isla artificial? Sí. En Dubái son expertos en islas artificiales. Tanto, que han creado una en forma de palmera que te sorprenderá. Palm Jumeirah es una exclusiva isla artificial en la que encontrarás un gran número de tiendas y boutiques de lujo así como algunas actividades de aventura como la caída libre. Se accede en monorraíl y sus vivos colores contrastan con el azul marino del mar. Aunque tanto lujo quizás pueda llegar a abrumarte, lo cierto es que para el pueblo árabe es un orgullo haber conseguido tanta bonanza económica en un territorio que en la antigüedad solía escasear el dinero.

¿Qué te parece acabar el día con un agradable paseo por la Marina de Dubái? En ella se esconde el famoso Mall of the Emirates, el segundo centro comercial más grande de la ciudad. Su lujoso interior encierra techos de cristal, boutiques y una decoración exquisita. Perfecto para finalizar un día repleto de actividad.

Día 7: Dubái. El desierto de las mil maravillas

RÉGIMEN Desayuno. Cena.
Transporte Vehículo 4x4
Visitas Safari 4x4 en el desierto
ALOJAMIENTO Hotel

Hoy es un día diferente. Un día en el que haces memoria y revisas todo lo que has visto hasta este momento. Tampoco quieres ponerte especialmente melancólico, aún te falta un día fascinante en Dubái y quieres concentrar toda tu energía en disfrutar al máximo, pero lo cierto es que este viaje te ha cambiado. Te ha permitido acercarte a una cultura tan diferente a la tuya y que ahora sientes tan cerca que, incluso, parece que te has mimetizado con ella.

Después de dedicar la mañana a recorrer a nuestro ritmo la ciudad, por ejemplo, volviendo a caminar entre el barullo de los zocos, el barrio antiguo y la exclusiva Marina de Dubái, te espera una tarde de lo más entretenida. ¡Regresas al desierto! Esta vez desde la perspectiva de los Emiratos Árabes Unidos. Y como es tu segunda vez en el desierto, vamos a agregarle un poquito de adrenalina: ¡nos vamos en 4x4!

Quizás nunca te imaginaste desde un perfil tan aventurero como el que tienes ahora. Recorrer el desierto en un vehículo 4x4 es una de esas experiencias que no vas a olvidar con facilidad. Las imponentes dunas casi parece que se apartan cuando pasas entre ellas, las subes, las bordeas y las bajas mientras ves a algunos valientes que practican el sandsurfing. ¡Cómo te recuerda a Omán! Sonríes mientras pasas por delante de granjas de camellos y parece que casi te están saludando con sus enormes cuellos. Y entonces, allá a lo lejos, se produce la magia cuando el sol se va escondiendo entre la arena, proyectando una gama cromática de increíble belleza. Te quedas extasiado mientras te conducen a un campamento árabe en el que degustarás una deliciosa cena bufet tradicional al tiempo que asistes a un colorido espectáculo de danza del vientre. Una estampa increíble con la que finalizas una de las experiencias más enriquecedoras de tu vida.

Día 8: Dubái – España. ¡Hasta pronto, Arabia!

RÉGIMEN Sin comidas.
Transporte Vuelo

Te despiertas con esa extraña sensación en el cuerpo. Esa que te envolvió cuando dejaste Omán. La misma que te asalta ahora que vas a despedirte de Dubái y, en definitiva, de un viaje impresionante. Con cierta melancolía preparas tu maleta y colocas de manera cuidadosa todos los productos que has ido recolectando de los zocos de Muscat, Nizwa y Dubái. Pequeños tesoros que te acompañarán para siempre. Compruebas todo tu equipaje, revisas la documentación y sales hacia el aeropuerto mientras te despides en silencio de una ciudad que te ha atrapado para siempre.

En el avión cierras los ojos mientras rememoras cada momento de esta maravillosa experiencia. Sonríes, porque sabes que en un momento u otro de tu vida volverás a recorrer las dunas del desierto a toda velocidad. Volverás a colarte entre las conversaciones de los locales en los zocos. Volverás a sonreírle a ese omaní que te invitó a café porque vio que estabas un poco perdido… Y te encanta.

Alojamientos previstos o similares

Los hoteles previstos según la categoría seleccionada serán los siguientes:

La categoría de los hoteles es primera y primera superior.

Holiday Inn Muscat Al Seeb
Muscat, Omán

Holiday Inn Muscat Al Seeb

Metropolitan Dubai
Dubai, Emiratos Árabes Unidos

Metropolitan Dubai

Canopy by Hilton Dubai Al Seef
Jumeira, Emiratos Árabes Unidos

Canopy by Hilton Dubai Al Seef

Gulf Court Hotel Business Bay
Dubai, Emiratos Árabes Unidos

Gulf Court Hotel Business Bay

Millennium Central Downtown
Dubai, Emiratos Árabes Unidos

Millennium Central Downtown