Viaje a Camboya: Circuito Camboya: Territorio Khmer

Duración 13 día/s, 10 noche/s
Desde 2.632 €
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Gran Viaje: Camboya: Territorio Khmer
DURACIÓN: 13 día/s, 10 noche/s
Desde 2.632 €
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Un viaje inolvidable por el sudeste asiático

¿Sabes qué es lo primero que sentirás cuando aterrices en Camboya? Nervios, fascinación, embelesamiento, ganas de ponerte en marcha… Bienvenido a un territorio como ninguno. Bienvenido al paraíso ancestral que se convertirá en tu hogar durante los próximos 12 días. Bienvenido a un destino que se quedará para siempre en tu corazón. Un destino repleto de contrastes, de gente afable, de historia, de majestuosos templos, de cultura por doquier, de naturaleza en estado puro… Acabas de conocer Camboya, y ya sabes que la llevarás para siempre en tus retinas.

Itinerario

Día 1: España – Phnom Penh. ¡Embarcamos!

RÉGIMEN Sin comidas.
Transporte Vuelo

Estás a punto de cerrar la maleta y en lo único que puedes pensar es en pisar tierra khmer. Miras constantemente el reloj, preso de ese nerviosismo mezclado con la alegría típica del viajero empedernido. Hoy comienza tu aventura y la felicidad te embarga. Revisas equipaje, documentación y te aseguras de que lo tienes todo. ¡Listo!

En el aeropuerto puede que el tiempo se te haga eterno, ¡pero tranquilo! Entre que pasar el control y llegar a la puerta de embarque no te quedará nada para coger tu avión rumbo a Phnom Penh, la animada capital de Camboya. ¿Alguna recomendación? Cogerás un vuelo nocturno, por lo que te recomendamos que aproveches para dormir en el avión. Una vez embarcado solo te queda relajarte y disfrutar de un placentero viaje.

Día 2: Phnom Penh. Tu primer día en Camboya

RÉGIMEN Sin comidas.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

¿Cómo te imaginas tu primer contacto con el país? La realidad supera a la ficción, y seguro que desde que el avión empieza a descender ya estás pegado a la ventanilla con esas ganas locas de conocer todas esas miniaturas que observas desde el aire. Aterrizas. ¡Estás en Phnom Penh! La capital de Camboya. Esa ciudad caótica de la que tanto has leído ahora se descubre ante tus pies. Traslado al hotel y tiempo libre. Este es tu primer día, y como tal, te toca descubrir las animadas calles de Phnom Penh.

Una de las curiosidades sobre esta ajetreada ciudad que te interesará saber, o que quizás ya sabes, es que es conocida como la Perla de Asia por conservar su espíritu tradicional. A pesar de que la modernidad comienza a introducirse poco a poco en el modo de vida de los lugareños, lo cierto es que este territorio respeta escenarios naturales dentro de la ciudad en una explosión de colores y formas que nos embelesarán por completo.

En este pintoresco paisaje se insertan sus simpáticas gentes, siempre dispuestas a echarte una mano si estás perdido o si quieres llegar a algún lugar concreto. Aunque hoy en día la conocemos como la capital de Camboya, lo cierto es que Phnom Penh no obtuvo este título hasta mediados del siglo XV, cuando sustituyó a la emblemática Ciudad de Angkor. Los jemeres decidieron trasladar su capital para poder defenderse mejor de los ataques de sus enemigos y para poder comerciar mejor con otros países. En un primer momento se diseñó un modelo de ciudad mucho más comercial y adaptado a las necesidades de la época que fue evolucionando hasta eclosionar en el siglo XIX, cuando el protectorado francés la reestructuró y la distribuyó en barrios.

Mientras paseas a lo largo de la urbe quizás te interese detenerte en el mercado central y mezclarte entre los olores y esencias de los productos típicos de la gastronomía khmer. Aquí saborearás la tradición de guisos y especias, del día a día de los locales y de esa alegría innata de la que te contagiarás casi al instante. Allí, entre el murmullo de los comerciantes, podrás observar la imponente cúpula del Psar Thmei. O, si lo prefieres, puedes poner rumbo a Psar Tuoi Tom Pong y comprar ropa tradicional khmer, comer algo en algún restaurante tradicional y saborear un delicioso cóctel durante la happy hour nocturna en alguno de los bares del centro de la ciudad.

Día 3: Phnom Pehn. Tu segundo día en la Perla de Asia

RÉGIMEN Desayuno. Comida.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Museo Tuol Seng y Mercado ruso Wat Phonm y paseo en bicicleta
ALOJAMIENTO Hotel

Abres los ojos y la claridad entra por tu ventana. Mentalmente recapitulas todo lo que has hecho en las últimas horas… ¡Sí! Estás en Camboya, en su capital concretamente, ¡y tienes un día magnífico por delante! Después de un buen desayuno empezamos la jornada con un divertido paseo en cyclo, estos carros tirados por bicicletas resultan un medio de transporte muy práctico para moverse por la gran urbe, sobre todo para llegar a los templos, como es nuestro caso.

Nos detenemos frente al templo budista Wat Phnom, cuya construcción comenzó en el año 1371 por, según cuenta la leyenda, una viejecita que quería proteger cuatro figuras de Buda que se había encontrado en el río. Con el paso de los años, el rey Ponhea Yat quiso hacer más grande el templo para poder contemplarlo desde el Palacio Real y la transformó en la estructura que conocemos hoy en día. En su interior, además de introducirte en un ambiente milenario, podrás encontrar la estatua en tamaño real de un Buda Sentado y una pequeña estupa que contiene las cenizas de este rey.

La próxima visita que tienes marcada en la lista te conducirá por calles bulliciosas hasta llegar al Museo Nacional. Este gran edificio de tejas rojas envuelto en jardines te sorprenderá nada más llegar. Es tal su magnificencia, que solo la fachada se merece todo un álbum fotográfico. En este museo podrás adentrarte en la historia más profunda de Camboya gracias a la impresionante exhibición de arquitectura, artesanía y restos históricos que te dibujarán un mapa de los estilos de vida y costumbres que marcaron el día a día de los antiguos jemeres hasta la actualidad.

Una primera muestra de la historia del país que se completa con la visita a uno de los lugares más icónicos de la capital: el Palacio Real. Construido alrededor del año 1860, este gran recinto se compone de 9 edificios amurallados con diferentes funciones en los que reside el monarca actual, Norodom Sihamoní. Paseando entre las magníficas construcciones de aire señorial conocerás el Salón del Trono, con una atmósfera ceremoniosa que se reserva para eventos religiosos, el Pabellón Moonlight, una preciosa construcción que además de ser la única que se puede contemplar desde fuera del recinto también alberga relieves de la cultura khmer, la Pagoda de Plata, quizás la estructura más popular del Palacio Real por contener más de 5.000 baldosas de plata de 1kg de peso, la casa del rey y diversas oficinas y salas de conferencias. Sin duda, todo un espectáculo visual que podrás asimilar, por ejemplo, con un delicioso manjar en un restaurante de comida tradicional. ¡Delicioso!

Con las pilas cargadas y aún con la hermosa estampa del Palacio Real, te diriges hacia lo que muchos consideran uno de los iconos más duros de la historia de Camboya: el Museo del Genocidio Tuol Sleng. Esta será una vista hacia atrás de los años más turbulentos del país, cuando las tropas estadounidenses son expulsadas por los Jemeres Rojos en el año 1975. Lejos de parecer una amenaza, los locales de la capital recibieron con una fuerte ovación a este ejército, esperanzados con recuperar su identidad como población.

Pero todas sus expectativas se truncaron cuando el Régimen de la Kampuchea, instigador de los Jemeres Rojos, inició un gobierno de terror con una ideología maoísta extrema que perseguía a todo aquel sospechoso de ir contra el régimen. Cualquier excusa era válida. Muchos civiles acabaron en Tuol Slen, una cárcel que se consideraba “la antesala a la muerte”. En ella se torturaba a inocentes y se enviaban a campos de exterminio. Fue tal el horror que se vivió en el país durante aquellos años que aún hoy hay lugareños a los que les cuesta mucho hablar de este tema, por lo que te recomendamos que pidas permiso antes de preguntar.

Para quitarte este amargo sabor de boca, y porque es necesario conocer todas las caras del destino que visitas, te dirigirás al Mercado Ruso. Entre sus animados puestecitos y colores podrás comprar algún capricho como ropa, artesanía o algún suvenir decorativo. ¿Y qué mejor plan para acabar el día que una hermosa puesta de sol? Y si es en una embarcación sobre el río Mekong la estampa se vuelve idílica.

Día 4: Phnom Penh – Battambang. ¡La aventura sigue!

RÉGIMEN Desayuno. Comida. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Han sido tantas emociones juntas en estos dos días que te costará despedirte de Phnom Penh sin echar la vista atrás y querer captar alguna partícula de esa atmósfera caótica que la vuelve irresistible. Con cierta pena decimos adiós a la ciudad que nos ha visto dar nuestros primeros pasos en la vida camboyana y, después de un suculento desayuno, ponemos rumbo a la colonial Battambang, otra de las joyas que descubrirás en este viaje.

¿Que qué es lo mejor del trayecto? El paso por la provincia de Kampong Chhang. ¿Sabes por qué es especial? Quizás ya lo hayas leído en numerosas guías, pero lo cierto es que Kampong Chhang es famosa por sus pueblecitos, algunos flotantes debido a la gran extensión del lago Tonle Sap, y por la vida rural de sus gentes, tan diferente a la europea. Para comprobarlo, te detendrás a mitad de camino en uno de estos pintorescos lugares donde conocerás la vida singular de sus habitantes y sus principales fuentes económicas: arcilla, barro, cultivos de arroz y azúcar de palma. Así, iniciarás un auténtico viaje lleno de tradición por uno de los rincones con más encanto del país en el que no puede faltar una buena comida en un restaurante típico.

¡Has llegado a Battambang! Saluda a una de las ciudades más extensas de Camboya que te sorprenderá desde el minuto uno. Y no solo por la grandeza de sus calles y edificios, sino por ese aire colonial que, en cierta manera, te recuerda a la arquitectura francesa. En Battambang hay muchos edificios provenientes de la época en que esta tierra era una colonia de Francia y que se han conservado hasta nuestros días. Es un placer pasearse entre sus construcciones y respirar una mezcla de culturas muy interesante que se combina a la perfección con el paisaje natural en el que se ubica la ciudad.

Así que no te cortes y sal a recorrer a tu aire esta preciosa urbe mientras te pierdes por sus calles dejándote llevar por ese ritmo constante que parece que nunca descansa. La ciudad es hogar de nueve pagodas que podrás visitar libremente y de un delicioso mercado local en el que ya solo con los aromas que podrás percibir a la entrada se te abrirá el apetito. Momento perfecto para disfrutar de un recorrido gastronómico por el antiguo barrio colonial de la ciudad, a orillas del río Sangker, para poner punto y final a un día lleno de contrastes.

Día 5: Battambang. Bienvenido a la Camboya profunda.

RÉGIMEN Desayuno. Comida.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Escuela Phare Wat Ek Phnom
ALOJAMIENTO Hotel

Te despiertas en Battambang con esa sensación mágica en tu cuerpo de querer sumergirte más y más en la esencia de este país increíble. ¡Y vaya que si lo harás! Hoy es un día reservado exclusivamente para explorar los hermosos alrededores de la ciudad en los que la vida rural se funde de lleno en el impresionante paisaje natural que te acompañará durante todo el recorrido. Hoy vas a conocer cómo se sustentan los pueblecitos vecinos y vas a integrarte con sus simpáticas gentes. Así que echa ese último vistazo a la ciudad colonial, súbete a un tuk tuk y parte rumbo a las afueras.

En estos pueblos podrás apreciar un brillo especial. Un brillo que no encontramos en las ciudades. ¿Sabes qué es? Es esa esencia auténtica de costumbres enraizadas durante miles de años. Es la manera en que unas manos expertas dan forma a una vasija de arcilla. O la manera en que esas mismas manos acarician una figura de cerámica.

Es el mimo que se emplea al elaborar un delicioso pastel de arroz, del que serás testigo durante tu visita. Ese brillo especial que se te quedará impregnado en el alma cuando lo único que puedas hacer es sonreír… Y que te devuelvan la sonrisa. En esta sintonía, aprenderás cómo se elaboran platos típicos camboyanos como el prahok, una de las columnas vertebrales de la gastronomía khmer que consiste en una pasta de pescado que acompaña a un gran número de recetas. O el krolan, un delicioso guiso a base de arroz, soja y leche de coco en una base de bambú. ¡Apúntatelas! Seguro que cuando vuelvas a casa querrás probar tus dotes culinarias con estas deliciosas propuestas.

Cuando hayamos saciado nuestra sed de conocimiento, nos encaminaremos hacia uno de los templos más emblemáticos de Camboya, después de los Templos de Angkor. El Wat Ek Phnom, lugar sagrado hindú construido en el siglo XI, está revestido de una belleza muy especial. Aunque hoy solo se mantiene una parte de todo el recinto, lo cierto es que el gran tamaño de sus ruinas te invita a imaginarte cómo fue en su época dorada. Caminando hacia su interior podrás observar sus hermosos relieves con referencias a la literatura hindú y una estatua de Buda.

Con tanto trajín seguramente te habrá entrado hambre. No te preocupes, podrás en un restaurante típico para cargar energías y explorar tu próximo destino: Wat Kor. Ubicado en un hermoso paraje bañado por el río Sangker, este pueblecito es conocido por los pintorescos puentes que salvan las aguas y por las casas tradicionales de origen khmer que datan del año 1920 que podrás conocer durante tu visita. En total se han mantenido 20 casas jemeres en Wat Kor cuyo interior está compuesto de madera, muebles antiguos, amplias terrazas, huertos y jardines. Solo dos de ellas están abiertas al público.

¿Sabes cómo puedes acabar el día? Conociendo a uno de los principales impulsores socioeconómicos de la vida rural de Camboya: la escuela Phare. Esta asociación presta servicios sociales y económicos a las familias con pocos recursos que conviven en estos pueblos. En un recorrido por su historia conocerás toda su labor solidaria y los proyectos que realizan alrededor del territorio.

Día 6: Battambang – Siem Reap. En busca de los Templos de Angkor

RÉGIMEN Desayuno. Comida.
Transporte BoteAutocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Acabas de despedirte de Battambang y ya empiezas a sentir esas ganas que tienes de estar frente a las puertas de los Templos de Angkor. Te diriges a Siem Reap, una de las ciudades más preparadas para el turismo, y no es de extrañar. Cada año miles de turistas recorren la urbe en busca de la herencia khmer en una zona que, aunque fue arrasada por la época del Régimen Kampuchea, ha sabido recuperarse con el paso del tiempo. Fruto del contacto constante con gente de otras partes del mundo, sus habitantes suelen hablar también inglés y tailandés.

El trayecto de hoy posee un encanto especial. Dependiendo de la época del año en la que realices el viaje, te desplazarás por mar o por tierra. Si eliges visitar Camboya entre agosto y mediados de febrero, viajarás a bordo de una embarcación durante 8 horas por el cauce del hermoso río Sangker con parada en el pueblo flotante Wat Chhoeu Kmao y almuerzo a bordo. Uno de los pueblos con más encanto de la zona que te cautivará por completo. Nada más adentrarte en sus tranquilas aguas te contagiarás de ese espíritu calmado y sereno que reina en estos pueblos. El modo de vida de los pueblos flotantes es pausado, austero, con lugareños que te sonríen al pasar mientras continúan trabajando. ¿Lo que más te sorprenderá? La estructura de las casas sobre el agua y la alegría innata de sus gentes.

Si por casualidades decides hacer tu viaje entre mediados de febrero hasta julio, el nivel del río estará bajo y te desplazarás hasta Siem Reap por carretera. Saborearás una abundante comida local en un restaurante tradicional que nos encontraremos de camino y conocerás el proceso de confección de seda en una fábrica en Puok, un pueblecito de interior por el que podrás pasear y prepararte para las maravillas de la Ciudad de Angkor.

Día 7: Siem Reap. Tu primer día en la mágica Ciudad de Angkor

RÉGIMEN Desayuno. Comida.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Angkor Wat Museo Nacional de Angkor
ALOJAMIENTO Hotel

Poco se puede decir del maravilloso entorno natural de Siem Reap que no se haya dicho ya. Declarada Reserva de la Biosfera, esta zona te envuelve de campos, árboles y bosques para introducirte de lleno en la ciudad antigua. Hoy tienes un día mágico por delante en el que, por fin, verás con tus propios ojos la majestuosidad de la Ciudad de Angkor. Este recinto, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es rico en historia y en representaciones artísticas y religiosas que irás descubriendo poco a poco. Por el momento acábate ese desayuno, que nos vamos al Museo Nacional de Angkor.

Corría el siglo XI cuando la civilización khmer disfrutaba de su Edad Dorada. Esta época, liderada por el rey Suryavarman II, era famosa por sus numerosas expresiones artísticas y culturales de gran calibre. Fue la época de construcción de la mayoría de los Templos de Angkor, uno de los símbolos más claros de riqueza del Imperio Khmer. A pesar de su gran tamaño y magnificencia, lo cierto es que hasta el año 1866 no fueron descubiertos por una Expedición Francesa que, de una manera improvisada, se desvió de su ruta inicial para introducirse en este territorio.

La religión predominante en los primeros años de expansión khmer era el hinduismo, hasta que ocurrió uno de los fenómenos más interesantes a nivel cultural en el país. Alrededor del siglo XIII, el rey Jayavarman VIII se sintió atraído por el Budismo Theravada, practicado en Sri Lanka. Fue tal la inspiración que encontró en las enseñanzas de esta religión que poco a poco la fue incluyendo en su día a día y, con él, sus seguidores. Lo interesante de esta nueva inclusión es que no se eliminó el hinduismo, sino que ambas religiones convivieron, y conviven, hasta nuestros días.

Otro de los aspectos que conocerás en el museo es cómo se estructuraba la sociedad del Imperio. En primera instancia se encontraba el rey, máximo representante del país que era aprobado por los sacerdotes y los representantes del dios Shiva. En segundo lugar estaban los sacerdotes y príncipes, cuyo honor se medía por el número de batallas que ganaban. Después estaban los funcionarios, cuya función era recaudar impuestos y velar por la economía del país. Los khnum realizaban servicios y daban ofrendas en los templos y, por último, los esclavos. Las mujeres cumplían un papel muy importante en la sociedad y eran una figura muy respetada, ya que se ocupaban de los negocios y del trato con los comerciantes chinos.

Antes de comer, y para finalizar esta primera introducción a la cultura del país, visitarás un centro de cerámica donde podrás ser testigo de cómo se fabrica la artesanía tradicional y los diferentes productos que se elaboran con este material. Una vez con el estómago lleno… ¿Estás preparado para adentrarte en la ciudad milenaria? Tu camino hacia al emblemático Angkor Wat se acaba de iniciar.

Tan solo deteniéndote frente a él te sentirás pequeño. Esa hermosa estampa con el templo en el horizonte reflejándose sobre el lago será la protagonista de algunos de tus sueños más lúcidos. El rastro de la arquitectura milenaria que desprende Angkor Wat te impactará en cada poro de tu piel, incitándote a adentrarte en siglos y siglos de historia.

Cúpulas, columnas, relieves con partes de la vida de la ciudad, raíces intentando abrirse paso entre sus ancestrales paredes, un impresionante edificio central, etc. Un viaje en el tiempo que comienza con el mandato del rey Suyavarman II, cuando se construyó para servirle de mausoleo y honrar al dios hinduista Vishnú. Sin duda, este majestuoso templo es la máxima expresión del arte khmer condensado en una impresionante obra de arte que ha sorprendido a artistas de todo el mundo. Explóralo poco a poco, cuidando cada detalle. No tengas prisa por recorrerlo porque en cada rincón encontrarás trazos de historia que no pueden pasar desapercibidos.

Increíble, ¿verdad? No te preocupes si te sientes abrumado. Acabas de ser testigo de una de las mayores obras de arte del mundo. Ahora relájate. Este apasionante día acabará en el circo de Siem Reap donde nos emocionaremos con acrobacias imposibles, música tradicional, teatro y divertidos payasos.

Día 8: Siem Reap. Templos, terrazas y pueblos

RÉGIMEN Desayuno. Comida.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Visita a los templos Bantey Srei y Bantey Samre dedicados a Shiva Templos Bayon y Ta Prohm en Angkor Thom
ALOJAMIENTO Hotel

Te calzas las zapatillas con esa mezcla de ilusión y curiosidad por continuar descubriendo las maravillas de Angkor. Aún tienes la imagen de Angkor Wat en tus retinas y de todas esas fotos desde todos los ángulos que hiciste y que te quedaste revisando por la noche. ¡No hay tiempo que perder! Sales del hotel con el objetivo de encontrar los templos Banteay Srey y Banteay Samre. El primero posee un diseño muy especial.

Dedicado al dios hindú Shiva, se cree que este edificio fue construido por mujeres durante el siglo X ya que presenta un tamaño inferior a los otros y sus relieves están confeccionados de una manera mucho más delicada que los de sus hermanos. La estructura de Banteay Srey se conforma de tres recintos rectangulares y un foso con una decoración basada en la religión. El segundo templo, dedicado al dios hindú Vishnú, cumplió la función de ciudadela del grupo étnico de los Samre, un grupo minoritario que se asentó en las inmediaciones de Angkor. La belleza de este templo puede apreciarse en su total plenitud en las épocas de lluvia, ya que su foso interior se llena de agua y convierte la escena en una postal mágica.

Antes de regresar al centro de la ciudad antigua, tendrás la oportunidad de conocer un pueblecito rural de la zona. Allí, además de refrescarte con un delicioso zumo de coco recién cortado, aprenderás cómo se elabora el azúcar de palma o cómo se cultivan los campos de arroz, dependiendo de la época en la que decidas visitar el país. Sea como sea, lo cierto es que para ambos procedimientos se han mantenido las técnicas antiguas y es todo un espectáculo ver cómo los lugareños continúan aplicando las enseñanzas de sus ancestros.

¿Te ha entrado hambre? Después de la visita al pueblo, comerás en un restaurante típico y seguirás la marcha hasta llegar a otra de las joyas arquitectónicas de Angkor: la Puerta Sur que da entrada a Angkor Thom, la ciudad real. Esta puerta es la mejor conservada de todas las que se distribuyen por las murallas. Para acceder a su interior tendrás que caminar a través de la atenta mirada de estatuas religiosas en forma de dioses y demonios, como si del bien y del mal se tratara. Crúzala con respeto y en silencio.

Una vez que estés dentro de Angkor Thom, hay muchas cosas que te llamarán la atención. La primera es el increíble Templo de Bayón, una obra de arte que se encuentra en el mismo nivel arquitectónico de Angkor Wat. Con tan solo poner un pie, sus ancianas piedras te introducirán a un universo antiguo lleno de torres, caras talladas en piedra, selva y galerías subterráneas que merece mucho la pena explorar con tiempo.

Aquí, en la parte inferior del templo, podrás leer los relieves en los que se cuentan algunas de las numerosas batallas que libraba la ciudad en sus tiempos de gloria. Cuando hayas asimilado esta belleza, aún te quedarán algunas joyas más por descubrir. Una de ellas es el templo Baksei Chamkrong, construido en honor a Shiva en forma de pirámide y cuyo nombre significa “el pájaro que se refugia bajo sus alas”. La particularidad de esta construcción, más modesta que sus hermanas, son sus puertas falsas a modo de distracción y su decoración religiosa.

Tu paseo continúa por la impresionante Angkor Thom con dos últimas paradas: las emblemáticas terrazas de los Elefantes y del Rey Leproso. No hace falta decir que estas dos joyas poseen la misma majestuosidad que los templos. La terraza de los Elefantes dispone de 300 metros en las que podrás ser testigo de hermosos muros decorados con elefantes desde los que el rey y la corte contemplaban los desfiles y eventos reales que se organizaban en la ciudad. En la terraza del Rey Leproso encontraremos la réplica de una estatua cuya figura original reside en el Museo Nacional de la capital.

Día 9: Siem Reap. Misterio, naturaleza y gastronomía en el mercado local

RÉGIMEN Desayuno. Comida.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Talleres del Centro Les Artisans de Angkor Mercado Local
ALOJAMIENTO Hotel

Ahí estás, ante la impresionante entrada del templo budista Ta Prhom, considerado como uno de los templos más misterioso de la Ciudad de Angkor por estar cubierto de auténtica selva camboyana. Cientos de raíces de árboles se deslizan por sus paredes y por cualquier grieta que esté mínimamente abierta.

Este templo, conocido como el “Monasterio Real”, servía de centro de operaciones al rey Jayavarman VII por su ubicación estratégica en la centro de la urbe, y se estima que vivieron unas 12.000 personas en su interior. Su patio central está cubierto de troncos y raíces que campan a sus anchas por sus hermosas columnas y paredes. Entre tanto desorden podrás atisbar, quizás de una manera discreta, el espíritu budista que circula por cada una de las entrañas del templo y que conforma un espacio de gran importancia cultural, a veces casi imperceptible a nuestros ojos.

En la misma época de Jayavarman VII también se construyó el templo de Preah Khan, el Templo de la Espada Sagrada, cuya majestuosidad y misterio también te sorprenderá. Curiosamente, lo primero que pensarás cuando cruces su imponente entrada es el parecido razonable que guarda con Ta Prhom.

Sus elementos hinduistas y budistas se entremezclan con el caos de raíces y selva que intentan hacerse con cada parte del templo. En un recorrido por sus galerías entenderás por qué adquiere el nombre de “Espada Sagrada”. Justo en el centro encontrarás una gran piedra en forma de espada que se ilumina con los rayos de sol que entran a través de una grieta. Mágico, ¿verdad?

Muy cerca de esta hermosa estampa se erige Neak Pean, un templo que para muchos posee una de las entradas con más encanto de Angkor. Su ubicación ya de por sí te sorprenderá: situado en una pequeña islita en un lago con aguas purificantes, según la cultura khmer, para acceder a él tendrás que cruzar una pasarela que te conducirá hasta su misma entrada custodiada por cuatro piscinas que simbolizan los cuatro elementos. ¿Qué mejor manera de acabar tu visita a los Templos de Angkor que con esta mágica postal?

Y por la tarde después de almorzar… ¿Qué te parece una deliciosa visita al mercado local? En el pasearás a través de los diferentes puestecitos de comida y de productos típicos mientras te impregnas de ese espíritu animado propio de la sociedad camboyana.

También visitaremos la fábrica de Artisans D’Angkor, un proyecto social muy interesante en el que se ofrece trabajo a los jóvenes para que aprendan a conservar los templos mediante la restauración de sus piedras, el trabajo de la pintura, la escultura y la alfarería tradicional. Otro lugar perfecto para llevarte un suvenir a casa y contribuir con la economía local.

Día 10: Siem Reap - Sihanoukville. ¡Hola playa!

RÉGIMEN Desayuno.
Transporte Vuelo
ALOJAMIENTO Hotel

Han sido unos días mágicos en la Ciudad de Angkor y, aunque te cuesta decir adiós, sabes que aún nos queda mucho por descubrir. ¡Vamos! ¡En marcha! Hoy llegarás a la emblemática Sihanoukville. El lugar perfecto para asimilar toda la belleza que has visto en estos últimos días mientras disfrutas de un merecido descanso en la playa. No está mal, ¿no?

Esta ciudad es una de las ciudades más grandes de Camboya, y es muy conocida por sus hermosas playas de arena blanca y aguas cristalinas en las que podrás relajarte como nunca bajo el sol. Así que comprueba que lo llevas todo y llénate el estómago con un delicioso desayuno, el paraíso camboyano te está esperando. De camino al aeropuerto aún podrás observar los últimos retales de esos pueblecitos rurales que recorriste los días pasados, los campos, la artesanía tradición, etc. Es todo tan diferente al mundo occidental que simplemente te encanta.

Coges un avión destino a Sihanoukville y en menos de una hora ya puedes ver los blancos arenales desde el aire. A diferencia de sus ciudades vecinas, Sihanoukville disfruta de esa magia especial de las ciudades con mar. Ese ritmo diferente que se impregna en sus gentes, más tranquilas que en otros destinos del país. Con esta actitud bajas del avión, dejas el equipaje en el hotel y tendrás tiempo libre para disfrutar de sus playas, antes de disponerte a descansar.

Día 11: Sihanoukville. Una sesión de relax

RÉGIMEN Desayuno.
Transporte A tu aire
ALOJAMIENTO Hotel

Bienvenido a tu día de relax en Sihanoukville. Hoy te toca descansar y relajarte en la playa mientras recuerdas todos esos paisajes maravillosos que has visto durante tu viaje. Así que coge el bañador y la toalla y prepárate para pasar un tranquilo día tumbado bajo el sol. Conocidas como amplios arenales paradisiacos, en la ciudad encontrarás las playas Serendipity Beach y Ochheuteal Beach, envueltas de bares, restaurantes y servicios. Otres Beach, Independence Beach y Sokha Beach son lugares más tranquilos en los que podrás descansar sin el bullicio típico de la urbe.

No es de extrañar que mientras estés extendido bajo el sol vengan vendedores a ofrecerte cerveza, bebidas de coco, masajes y hasta depilación con hilo. Si quieres “darte un homenaje” y saborear una deliciosa comida, aprovecha tu cercanía a los restaurantes típicos y prueba algunos de sus pescados y mariscos. ¡Te encantarán! Si eres de los que se cansan de tanta playa, una buena opción es ir a ver el atardecer al montículo de Victory Hill, uno de los lugares emblemáticos para observar los hermosos colores del cielo camboyano a la caída del sol.

¿Qué te parece si después de este bello escenario vas a cenar marisco? No está mal para acabar el día, ¿verdad? El marisco es uno de los iconos gastronómicos de Sihanoukville, y es todo un placer degustar estas especialidades en una cena muy especial con un emblemático paisaje marítimo de fondo.

Día 12: Sihanoukville - Phonm Penh - España. La despedida a tus vacaciones de película

RÉGIMEN Desayuno.
Transporte Autocar, minibús o vanVuelo

Esta será la última vez que te despiertes en Camboya durante este viaje. Puede que seas del tipo de persona alérgica a las despedidas, pero lo cierto es que este territorio te ha dejado marcado para siempre. Y no es de extrañar. Te has adentrado en la cultura más profunda de Camboya visitando auténticas maravillas. Y eso es algo que siempre recordarás con una gran sonrisa.

Con cierta emoción revisarás que llevas todo tu equipaje y documentación y pondrás rumbo de nuevo a Phnom Penh, esa frenética capital que visitabas hace tan solo unos días.

De camino quizás te acuerdes de tus primeros pasos en el país. De Battambang y la ruta gastronómica, de los pueblos flotantes, de los campos de arroz, de la artesanía, del circo, de Siem Reap y los Templos de Angkor, de lo bien que sabía esa bebida de coco y de las aguas turquesas de las playas de Sihanoukville.

Una experiencia maravillosa que toca a su fin cuando pones los pies en tu vuelo nocturno. Una experiencia que sabes que has aprovechado hasta el final. Una experiencia que has sabido exprimir al máximo y que seguro que repetirás.

Día 13: España.

RÉGIMEN Sin comidas.
Transporte Vuelo

Hogar, dulce hogar. Ya estás en casa con ganas de re-encontrarte con los tuyos y contarles las fantásticas historias que has vivido en tu viaje.

Alojamientos previstos o similares

Los hoteles previstos según la categoría seleccionada serán los siguientes:

La categoría de los hoteles es primera y primera superior.

Maisons Wat Kor
Battambang, Camboya

Maisons Wat Kor

Royal Angkor Resort
Siem Reap, Camboya

Royal Angkor Resort

The Independence
Sihanouk Ville, Camboya

The Independence

Sunway Phnom Penh
Phnom Penh, Camboya

Sunway Phnom Penh

La categoría de los hoteles es turista y turista superior

The Independence
Sihanouk Ville, Camboya

The Independence

Frangipani Royal Palace
Phnom Penh, Camboya

Frangipani Royal Palace

Classy Hotel & Spa
Battambang, Camboya

Classy Hotel & Spa

Memoire Siem Reap Hotel
Siem Reap, Camboya

Memoire Siem Reap Hotel