Viaje a Austria: Circuito Capitales Imperiales (Semana Santa)

Duración 8 día/s, 7 noche/s
  • SEP
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  • MAY
  • JUN
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Completo
Circuito: Capitales Imperiales (Semana Santa)
DURACIÓN: 8 día/s, 7 noche/s
Completo
La elegancia de unas ciudades repletas de historia

Centroeuropa te espera para ofrecerte una sublime colección de ciudades imperiales. Quédate con la boca abierta cuando pasees por la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga y cruces el animado puente de Carlos, descubre el dragón de Brno o acércate a la terapéutica Karlovy Vary antes de cruzar la frontera para disfrutar de la belleza de Budapest y sus dos preciosas mitades. Y para terminar, Viena con sus palacios, sus avenidas y su larga historia como capital imperial. ¡Es el recorrido más elegante!

Itinerario

Día 1: España – Praga. ¡En marcha hacia el corazón de Europa!

RÉGIMEN Cena.
Transporte Vuelo
ALOJAMIENTO Hotel

Hay ciudades que son imperiales por su historia. Otras lo son por sus monumentos y su carácter propia. Pero sólo algunas pueden presumir de todo ello. Y en este viaje las vas a conocer todas. Desde Praga hasta Viena pasando por Budapest y alguna que otra sorpresa más. ¿Estás preparado? Pues adelante, prepara tu maleta con la ropa adecuada; ¡no te olvides de un calzado cómodo porque hay mucho que ver! Ten a mano la cámara de fotos y, por supuesto, el pasaporte o el DNI porque el viaje por las ciudades imperiales de Centroeuropa está a punto de comenzar.

Tienes que presentarte en el aeropuerto al menos con dos horas de antelación porque, como sucede en todos los vuelos internacionales, conviene ir con tiempo de sobra para poder facturar el equipaje y obtener la tarjeta de embarque. Un vuelo directo te llevará hasta el aeropuerto de Praga, primera estación de tu recorrido. Una vez que hayas recogido tus maletas, un autobús te llevará hasta tu hotel para que puedas dejar tus cosas en la habitación y lanzarte a explorar la capital checa. ¡Tienes el resto del día a tu disposición! Puedes darte un primer paseo por la Plaza de la Ciudad Vieja, cruzar por primera vez el puente de Carlos o probar la deliciosa cerveza checa en una de las pintorescas cervecerías praguenses. A última hora de la tarde, ten en cuenta que tu guía te estará esperando en el hotel para reunirse contigo y explicarte todos los pormenores del viaje. Para concluir tu primera jornada, podrás disfrutar de una deliciosa cena en el hotel antes de descansar.

Día 2: Praga. Déjate seducir por la ciudad de las cien torres

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de Praga
ALOJAMIENTO Hotel

Dicen que Praga es la ciudad de las cien torres. También la llaman la ciudad dorada. Pero más allá de sobrenombres, lo que está claro es que quien la visita, queda prendado inmediatamente por su encanto. Praga es una de las capitales europeas más bellas y hoy vas a poder comprobarlo gracias a la completa visita panorámica prevista después del sabroso desayuno en tu hotel. ¿Estás listo para dejarte enamorar por Praga? ¡Pues adelante! La Plaza de la Ciudad Vieja te confirmará en un instante que estás en una ciudad especial. Allí se concentran varios de los principales monumentos más espectaculares de la capital checa, entre los que destaca el Ayuntamiento, cuyo reloj astronómico ofrece un singular espectáculo de figuras en cada hora en punto. ¡No te lo puedes perder por nada del mundo!

Después, cruza el Puente de Carlos, siempre lleno de vida, y fíjate en todas las esculturas que hay a tu paso. Seguro que una de ellas te llama la atención: es la de San Juan Nepomuceno y dicen que si frotas al perro que le acompaña, tendrás buena suerte… Date una vuelta por el mágico barrio judío y deja un deseo en el cementerio, donde aseguran que hay enterradas 100.000 personas. Disfruta de la elegancia de la Plaza Wenceslao y visita las iglesias de San Nicolás, donde podrás contemplar los maravillosos frescos de su cúpula, y la espléndida Santa María de Tyn.

Después de un recorrido tan intenso, lo mejor que puedes hacer es recuperar fuerzas con el almuerzo incluido en la ruta… y decidir qué hacer por la tarde. Tienes dos opciones sobre la mesa. Por un lado, puedes disfrutar del resto del día libre para hacer lo que te plazca. Vuelve a los lugares que más te han llamado la atención durante la visita panorámica o explora nuevos rincones, como por ejemplo los museos de la ciudad, entre los que destacan los dedicados a dos praguenses de fama mundial, el escritor Frank Kafka y el compositor Antonín Dvorák. La otra opción es apuntarte a la visita opcional de Praga Santa, que te permitirá conocer varios de los grandes monumentos de la ciudad. Entre ellos destaca el Castillo de Praga, considerado como el edificio más visitado de todo el país. Prepárate para encontrarte con un edificio enorme –ocupa lo mismo que siete campos de fútbol-, que incluye dos joyas incluidas en el recorrido, el antiguo palacio real y la catedral de San Vito. Para poner la guinda al recorrido, pasearás por el Callejón del Oro, una curiosa calle llena de pintorescas puertas. Regresa después al centro de la ciudad para escoger un restaurante donde cenar y repasar las fotos hechas durante la jornada antes de volver al hotel para descansar.

Día 3: Praga (opcional a Karlovy Vary) Una jornada terapéutica

RÉGIMEN Desayuno. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Mientras disfrutas del desayuno en tu hotel, debes tomar una decisión. ¿Cómo quieres pasar tu tercer día en Centroeuropa? Tienes dos opciones y las dos son buenas, así que no temas, porque elijas lo que elijas, acertarás. Por un lado, puedes disponer de toda una jornada libre a tu plena disposición para seguir recorriendo Praga. Vuelve sobre tus pasos para completar tu álbum de fotos o abre nuevas sendas siguiendo, por ejemplo, las huellas de Mozart en Praga. ¿Sabías que unos amigos le permitieron quedarse en la Villa Bertramka para que compusiese alguna de sus obras? Sube hasta lo alto del Ayuntamiento para disfrutar de las vistas y contar las cien torres o aprovecha para comprar algún recuerdo típico.

La otra opción es trasladarte a una época pasada y sentirte como un miembro de la nobleza del siglo XIX. Para ello, puedes apuntarte a la excursión opcional a Karlovy Vary, una ciudad-balneario que fue centro de reunión de la alta sociedad de Centroeuropa gracias a sus aguas termales y al lujo de sus instalaciones. ¿Sabías que la localidad debe su nombre al emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Carlos IV, que encontró las aguas termales cuando estaba cazando un ciervo en el siglo XIV? Durante tu recorrido, encontrarás elegantes edificios con columnatas que se asoman al río Teplá y permiten que los visitantes puedan pasear tranquilamente haga el tiempo que haga. No te marches, por supuesto, sin probar las aguas termales que encandilaron a Goethe, Mozart, Beethoven, Paganini o Casanova, además de los más importantes jefes de Estado del mundo. A tu regreso a Praga, te estará esperando una suculenta cena en tu hotel para que recuperes fuerzas antes de descansar en tu habitación.

Día 4: Praga – Brno – Budapest. Sigue la senda del dragón de Brno

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Después de tres intensos días, llega el momento para que te despidas de Praga. ¡Otras ciudades imperiales te están esperando! En cuanto acabes el desayuno en tu hotel, toca subirse al autobús para seguir tu trepidante ruta por Centroeuropa. La siguiente estación de tu recorrido es Brno, la segunda ciudad más importante de la República Checa y capital de la región vinícola de Moravia. La vista de lejos de la localidad ya es espectacular, porque está enclavada entre dos colinas, con el castillo de Spilberk dominando de forma imponente. Y cuando te adentres en sus calles, descubrirás por qué la Unesco la incluyó en 2001 en su lista de lugares Patrimonio de la Humanidad.

Después del almuerzo, dispondrás de tiempo libre para explorar el impresionante catálogo de monumentos históricos. Visita la catedral neogótica de San Pedro y San Pablo, con sus espigadas torres desafiando al cielo; date un paseo por las plazas de Moravia y de la Libertad, y bucea entre las piezas históricas que alberga el palacio Dietrichsen -¡no te pierdas la Venus de Vestonice, con más de 25.000 años! Fíjate en la imponente torre del Ayuntamiento Viejo: ¿ves ese dragón? Es un regalo de Turquía al rey de Hungría Matías Corvino que, desde entonces, se convirtió en símbolo de Brno. Entra en la iglesia de San Miguel, de 1655, y observa los detalles de los relieves del púlpito. Y justo al lado, échale un ojo al Ayuntamiento Nuevo. Fotografía el antiguo ayuntamiento, la fuente del Parnaso y la columna de la Santísima Trinidad.

Para completar tu visita a Brno, nada mejor que subir a la colina Spilberk, donde el rey bohemio Otakar II Premysl ordenó levantar una fortaleza en 1270. Durante buena parte de su existencia sirvió como prisión, desde la Guerra de los Cien Días hasta los nazis, aunque actualmente sólo es una atracción turística que, además, regala buenas vistas. Eso sí, que no se te vaya el santo al cielo con la bella panorámica porque a la hora convenida hay que volver al autobús para seguir tu camino hasta Budapest, donde te está esperando una reponedora cena antes de dormir en tu hotel.

Día 5: Budapest. Las dos mitades más bellas

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de Budapest
ALOJAMIENTO Hotel

Ya has pasado tu primera noche en Budapest y empiezas a vislumbrar lo que la ciudad puede ofrecerte. Sabes que estás en una de las capitales más bellas de Centroeuropa, ¿verdad? El Danubio ‘preside’ la principal localidad de Hungría y la divide en dos mitades, a cada cual más espectacular. En la orilla derecha, la imperial y clásica Buda. En la orilla izquierda, ya sobre la amplia llanura, la animada y moderna Pest. Y entre ambas zonas, que están enlazadas por ocho puentes, se sitúa la Margit Sziget (Isla Margarita).

¿Estás preparado para explorar todos sus rincones? Pues que no se te peguen las sábanas porque después del desayuno iniciarás una completa visita panorámica por sus principales puntos de interés. Uno de los más relevantes, reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, es la Avenida Andrássy y su entorno histórico. Sin duda, es la calle más espectacular de toda la capital. En uno de sus extremos, justo donde empieza el Jardín Municipal, se encuentra el precioso conjunto arquitectónico de la Plaza de los Héroes, donde se levantan esculturas de los principales personajes históricos de Hungría. Además, allí se encuentran dos interesantes museos, el Palacio de las Artes y el Museo de Bellas Artes. Tu recorrido también te permitirá fotografiar el Puente de las Cadenas, espectacular tanto de día como de noche. ¿Sabías que antes de que se construyese sólo se podía pasar de un lado a otro a través de un puente temporal o cuando las aguas del Danubio se congelaban? Ahora ya hay mucho más puentes y así lo podrás comprobar caminando, por ejemplo, por los de Isabel y Margarita. Date un relajado paseo por el barrio de Buda, con sus pintorescas calles salpicadas con edificios neobarrocos, fotografía el precioso exterior de la Iglesia de Matías y sube al bastión de los Pescadores, desde donde podrás tener las mejores vistas del soberbio Parlamento, de Pest y del Danubio.

Después de almorzar, dispondrás de tiempo libre para seguir explorando los rincones de Budapest. Date el capricho de bañarte en las aguas termales de sus elegantes balnearios o disfruta de un entretenido paseo por sus animadas zonas comerciales. Eso sí, ten en cuenta que aún te falta por disfrutar en todo su esplendor del otro Patrimonio de la Humanidad, el panorama de la orilla del Danubio y del barrio del castillo de Buda. Para conseguirlo, nada mejor que la excursión opcional que te llevará en barco por el Danubio mientras cae la tarde. ¿Te lo vas a perder? Además, disfrutarás una Goulash Party, en la que degustarás la sabrosa gastronomía húngara y sus excelentes vinos, mientras asistes a un animado espectáculo de música y danzas típicas. ¿Qué mejor manera de despedir la jornada antes de volver a tu hotel?

Día 6: Budapest - Viena. Un día para no perder detalle

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de Viena
ALOJAMIENTO Hotel

El sexto día de tu recorrido es una jornada para no perder detalle. Hoy, después de desayunar tranquilamente en tu hotel de Budapest, pondrás rumbo a Viena, la última de las capitales imperiales de tu ruta. Para llegar a tu destino, atravesarás la Llanura Panónica, un precioso paisaje que te acercará hasta la capital austriaca. Después del almuerzo, iniciarás una completa visita panorámica por Viena. ¡No pierdas detalle porque es una ciudad llena de puntos de interés! Caminarás por la impresionante Ringstrasse, una avenida con más de cinco kilómetros repleta de edificios de los más variados estilos arquitectónicos. Ideada por el emperador Francisco José a finales del siglo XIX, es uno de los grandes iconos de la capital austriaca. Aunque para icono, la catedral de San Esteban, con su espectacular torre –los lugareños la llaman Steffl, es decir, Estebanillo-, que se levanta imponente en medio de una maraña de callejuelas llenas de encanto.

Tendrás tiempo libre para visitar el templo y disfrutar de las vistas desde lo alto antes de darte un paseo por el centro peatonal y fotografiar la barroca Columna de la Peste en la plaza Graben. ¿Sabías que se construyó para agradecer que se acabase la epidemia de peste? Después, dirígete al Palacio Imperial de Hofburg, un soberbio conjunto de edificios que sirvió de residencia a los Habsburgo desde 1283 hasta 1918. No te pierdas tampoco la elegante Kärntnerstrasse, sin duda la calle comercial más tradicional de Viena. Para culminar la jornada, vuelve al hotel para disfrutar de tu primera cena en tierras austriacas y descansar porque mañana aún te queda mucho por ver.

Día 7: Viena. Porque Viena es mucha Viena

RÉGIMEN Desayuno.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Amanece de nuevo en Viena y tú ya sabes que aún te queda mucho por ver en la capital austriaca. ¡Esta ciudad no para de sorprenderte! Por eso, después del desayuno en tu hotel, debes elegir qué plan se adapta mejor a tus gustos. ¡Tú eliges! Si te apetece, puedes disfrutar de toda una jornada libre para explorar a tu aire la ciudad. Puedes volver sobre tus pasos para ver con más tranquilidad los monumentos que viste ayer, gozar como un niño en el parque de atracciones del Prater y contemplar las vistas desde su famosa noria o visitar alguno de los excelentes museos de la ciudad, como el Palacio Belvedere o el Albertina, entre muchos otros.

Otra excelente opción para sacarle todo el jugo a la ciudad es apuntarte a la visita opcional a la Ópera, edificio inaugurado en 1869 con el Don Giovanni de Mozart, y al Palacio de Schöbrunn, residencia estival de la familia imperial, sede de numerosos acontecimientos históricos y lugar declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996. Disfruta de su elegante exterior, fotografía sus habitaciones rococó y quédate prendado por impresionantes salas como la Gran Galería, donde se celebraban los banquetes imperiales, el Salón Chino Circular, el Salón del Desayuno o el Salón Chino Azul. Y no te pierdas el Museo de Carruajes Imperiales y el Tiergarten, considerado como el zoo más antiguo del mundo.

El resto de la tarde la tienes a tu completa disposición para completar tu idilio con la capital austriaca. Date un tranquilo paseo por el centro, compra algún recuerdo en sus elegantes tiendas y escoge algún restaurante para tu última cena en Centroeuropa. Si lo deseas, puedes poner un broche de oro a tu recorrido imperial asistiendo, de forma opcional, a un concierto vienés, un placer para tus oídos gracias a las piezas más representativas de la música clásica europea, entre las que se incluyen, por supuesto, varios valses. ¡Una despedida perfecta!

Día 8: Viena - España. ¡Buen viaje y hasta pronto!

RÉGIMEN Desayuno.
Transporte Vuelo

Llegó el momento de regresar a casa, pero en tu maleta llevas un buen cargamento de experiencias que, a buen seguro, saborearás durante toda tu vida. Han sido ocho días de intenso recorrido por las ciudades imperiales, sin duda algunas de las más elegantes y bonitas de todo el Viejo Continente. Has podido pasear por la preciosa zona antigua de Praga y cruzar el puente de Carlos; has experimentado qué se siente al contemplar el Parlamento y el barrio del castillo de Buda desde el grandioso Danubio, y has vivido en tus propias carnes cómo es la capital del Imperio Austrohúngaro llena de palacios y avenidas.

Ahora es el momento de que prepares tu equipaje y disfrutes del último desayuno en tu hotel. Después, tendrás a tu disposición tiempo libre para poder hacer las últimas fotos o buscar algún recuerdo más que traerte de vuelta a casa. A la hora convenida, regresa al hotel para subirte al autobús que te llevará hasta el aeropuerto con tiempo suficiente para que puedas facturar el equipaje y tener tu tarjeta de embarque. ¡Buen vuelo de regreso a casa!

Alojamientos previstos o similares

Los hoteles previstos según la categoría seleccionada serán los siguientes:

Nuestro producto más habitual, hoteles de 4* y los mejores 3* seleccionados tras años de experiencia. Para Francia y Alemania, que usan un criterio de clasificación diferente, se utilizarán hoteles de 3* identificados como 3* S.

Clarion Congress Prague
Praga, República Checa

Clarion Congress Prague

Leonardo Budapest
Budapest, Hungría

Leonardo Budapest

Fleming's Conference Wien
Viena, Austria

Fleming's Conference Wien

Nuestro producto más accesible, basado en hoteles de 3* con la mejor relación calidad/precio. Para Francia y Alemania, que usan un criterio de clasificación diferente, se utilizarán hoteles de 2* identificados como 2* S.

Comfort Hotel Prague City East
Praga, República Checa

Comfort Hotel Prague City East

ibis Styles Budapest Center
Budapest, Hungría

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Roomz Vienna Gasometer
Viena, Austria

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