Viaje a Alemania: Circuito Berlín y Europa Imperial

Duración 10 día/s, 9 noche/s
Desde 1.164 €
Ver disponibilidad
Circuito: Berlín y Europa Imperial
DURACIÓN: 10 día/s, 9 noche/s
Desde 1.164 €
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Adéntrate en este mágico viaje por las capitales de Centroeuropa

En este viaje el protagonista eres tú y las capitales más bellas de Centroeuropa. Un viaje de ensueños de 10 días por ciudades con gran legado patrimonial, muy diferentes entre sí pero que han compartido pedacitos de historia. La divertida y carismática Berlín te recibirá encantada. Conocerás sus calles, museos y bares para luego dirigirte a Praga y conocer sus monumentos, pulcras callejuelas y ambiente nocturno. Budapest tampoco te va a decepcionar, desborda encanto por los cuatro costado. Y para finalizar la elegancia de Viena te enamorará.

Itinerario

Día 1: España – Berlín. Comienzo de un nuevo y apasionante viaje.

RÉGIMEN Cena
Transporte Vuelo
ALOJAMIENTO Hotel

Te presentarás en el aeropuerto dos horas antes de la hora programada para la salida de tu vuelo con destino a Berlín. Comprobarás que la capital de Alemania tiene mucha historia que contarte. Como sabes, Berlín quedó prácticamente destruida durante la Segunda Guerra Mundial y dividida por el Muro a lo largo de 28 largos años, pero la capital va recuperando su antiguo esplendor rápidamente y los nuevos edificios, además de borrar lo oscuro del pasado, mezclan perfectamente lo clásico con lo moderno.

Cuando llegues a tu destino, te estarán esperando y te llevarán al hotel. Cuando te registres y puedas dejar tus cosas en la habitación, tendrás el resto del día libre para hacer lo que quieras. Al final del día, volverás al hotel, cenarás y te retirarás a pasar la noche.

Día 2: Berlín. Una ciudad para pasear.

RÉGIMEN Desayuno
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de Berlín
ALOJAMIENTO Hotel

Cuando termines de desayunar, te espera una interesante visita panorámica de la capital que te ayudará a comprender las razones por las que Berlín es tan atractiva para el turismo, en general y el español, en particular. A lo largo de la visita, verás, entre otros lugares: la Puerta de Brandeburgo, uno de los sitios emblemáticos de Berlín. Se trata de una de las antiguas puertas de entrada a la ciudad. Inaugurada en 1791, la Puerta de Brandeburgo es un símbolo del triunfo de la paz sobre las armas. Es, como habrás visto en fotografías, una construcción neoclásica de 26 metros de altura que te recordará a las construcciones de la Acrópolis de Atenas; la isla de los museos, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, contiene los museos de Pérgamo, el Museo Antiguo, el Museo Nuevo, la Antigua Galería Nacional y el Museo Bode; Alexander Platz, la plaza más conocida de Berlín, con la Torre de la Televisión y el famoso Reloj Mundial; el barrio de San Nicolás, destruido durante la II Guerra Mundial, fue reconstruido en os años 80 con motivo de la celebración del 750 aniversario de la ciudad; la plaza de la Gendarmería, en la que hay tres edificios, dos templos al norte y sur de la plaza y un teatro en el centro; los restos del Muro, tal vez la "atracción" más visitada y fotografiada de Berlín. El Muro separó el Berlín Occidental del Berlín Oriental y de la RDA desde el 13 de agosto de 1961 hasta el 9 de noviembre de 1989 y se extendía a lo largo de 45 kilómetros que dividían Berlín en dos y 115 kilómetros que separaban Berlín Occidental de la RDA; la avenida Unter den Linden, (bajo los tilos), es la principal avenida de Berlín, donde se encuentran algunos de los edificios más importantes de la capital.

Terminada la visita, tendrás el resto del día libre. Sin embargo, si lo deseas, te sugerimos una visita opcional a Postdam, una de las ciudades más importantes del país, declarada, en 1991, Patrimonio de la Humanidad y el lugar donde Truman, Stalin y Atlee, sucesor de Winston Churchil, decidieron la suerte de Alemania, en 1945. Si haces la excursión, conocerás: el barrio de los holandeses, también llamado “Little Amsterdam”, creado en el siglo XVIII para alojar a los artesanos holandeses residentes en la ciudad; diversos palacios y jardines del siglo XVIII, visitando el interior de uno de ellos, construido durante la estancia de la familia real prusiana.

Volverás a Berlín a pasar la noche.

Día 3: Berlín – Dresde – Praga. Arte y arquitectura clásica para llegar a una ciudad medieval.

RÉGIMEN Desayuno. Cena
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Después de desayunar, saldrás camino de Dresde, una ciudad preciosa y llena de historia, que se cree que fue fundada en 1173, aunque se han hallado restos de asentamientos prehistóricos de más de 7.000 años de antigüedad. A pesar de que, durante el bombardeo de la ciudad, por parte de los aliados, entre el 13 y el 15 de febrero de 1945, el centro histórico quedó reducido a escombros y de que algunos edificios emblemáticos se reconstruyeron durante la etapa de la RDA y otros se perdieron para siempre, actualmente, se sigue conociendo a Dresde con el sobrenombre de la “Florencia del Elba”.

En Dresde, tendrás tiempo libre para conocer el casco antiguo y, si lo deseas, podrás hacer, opcionalmente, una visita guiada. Después, continuarás hasta llegar a Praga, donde cenarás y pasarás la noche.

Día 4: Praga. Una ciudad que enamora.

RÉGIMEN Desayuno
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de Praga
ALOJAMIENTO Hotel

Después del desayuno, disfrutarás de una visita panorámica de Praga, la capital de la República Checa, una ciudad que no te decepcionará, una ciudad medieval cuyo centro histórico encierra rincones “de cuento”. Durante la visita, conocerás, entre otros lugares: el barrio judío, también conocido como Josefov, muy cerca de la plaza de la Ciudad Vieja, con el histórico cementerio judío y varias sinagogas; la plaza de la ciudad vieja, el lugar más turístico de la capital y donde están algunos de los principales monumentos de la ciudad, como, por ejemplo, la Torre del antiguo Ayuntamiento, con el carrillón del Reloj Astronómico, de 1410, situado en la fachada del ayuntamiento.

La iglesia barroca de San Nicolás, del siglo XVIII, en el barrio de Mala Strana, en la que destaca su enorme cúpula; Santa María de Tyn, con sus dos torres que se asoman por encima de un frente de casas de la plaza de la Ciudad Vieja; el puente de Carlos, un lugar verdaderamente icónico de la capital, que une las dos orillas del río Moldava y une la Ciudad Vieja con el barrio de Mala Strana; y la plaza Wenceslao, centro de la ciudad moderna de Praga, es un enorme espacio alargado junto a la Ciudad Vieja, donde se encuentra el museo Nacional, numerosos restaurantes, teatros y establecimientos comerciales.

Tendrás el resto del día libre durante el que podrás seguir descubriendo otros rincones de la capital y hacer un alto en el camino en alguna cervecería, ir al teatro de marionetas o asistir al teatro negro, por ejemplo. Además, si quieres, puedes contratar una visita opcional de la Praga Santa visitando el castillo, una visita imprescindible, con la catedral gótica de San Vito, que se empezó a construir en 1344, pero que no se terminó hasta mediados del pasado siglo XX, cuando se completaron las dos torres y la fachada sur; el palacio Real Viejo, donde empezó la guerra de los treinta años con la defenestración de los nobles; el callejón Dorado, el rincón con mayor encanto del recinto del Castillo de Praga es una callejuela con pequeñas casas de los siglos XVI y XVII que fueron ocupadas por modestos artesanos.

Después de esta interesante visita, volverás al hotel seleccionado para pasar una tranquila noche de descanso.

Día 5: Praga – Karlovy Vary (Opcional) – Praga. Conociendo el lugar de descanso de Beethoven y Strauss.

RÉGIMEN Desayuno
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Después de desayunar, tendrás todo el día para moverte por Praga a tu aire y conocer rincones nuevos, volver a lugares que viste en la visita de ayer y que te gustaría explorar con más detenimiento, o tal vez, prefieras irte de compras. Sin embargo, tienes otra posibilidad, contratar una excursión opcional para conocer la ciudad-balneario de Karlovy Vary, una pequeña ciudad que, a pesar de su fama y de la afluencia de turista, sin embargo, es una ciudad en la que verás que se respira tranquilidad.

Lo que quizás más te llame la atención en Karlovy Vary son sus preciosas columnatas, unos edificios de los últimos años del siglo XIX, que se construyeron con la idea de que quien quisiera hacer uso de las aguas termales de la población, pudiera hacerlo independientemente de las condiciones climatológicas, como, por ejemplo, las que hay junto al río Teplá. La ciudad fue elegida como lugar de vacaciones por músicos, escritores, la alta sociedad, e incluso gobernantes a lo largo del final del siglo XVIII y el XIX. Incluso Strauss o Beethoven estuvieron en ella.

Volverás a Praga a pasar tu última noche en la República Checa.

Día 6: Praga – Budapest. Hacia la ciudad del Danubio.

RÉGIMEN Desayuno. Cena
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Cuando termines de desayunar, saldrás camino de Hungría. Atravesarás Bohemia, una región con una hermosa naturaleza y cantidad de monumentos históricos, además de brindar cantidad de posibilidades de realizar actividades culturales y deportivas y pasarás por Moravia, una región poco conocida, pero que tiene bonitas ciudades medievales, cuevas, palacios y castillos. Llegarás a Budapest, junto al Danubio, que separa las dos partes en las que se divide la ciudad, Buda y Pest unidas, a su vez, por preciosos puentes, como, por ejemplo, el de las cadenas y el de Isabel, en recuerdo de la emperatriz Sissi.

Una vez en la capital, irás al hotel seleccionado, cenarás y te retirarás a pasar la noche.

Día 7: Budapest. Monumentos y lugares imprescindibles.

RÉGIMEN Desayuno
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de Budapest
ALOJAMIENTO Hotel

Cuando termines de desayunar, disfrutarás de una interesante visita panorámica de Budapest, a lo largo de la que conocerás los monumentos y lugares más emblemáticos de la ciudad, como, por ejemplo: la plaza de los Héroes, con las estatuas que de los jefes de las siete tribus que fundaron Hungría, esta plaza es, sin duda, la más importante de la capital y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO; el Parque Municipal, “Parque Városliget”, uno de los primeros parques públicos que se creó en el mundo, fue, en sus orígenes, un coto de caza de la nobleza y ahora es el lugar favorito de los habitantes de Budapest para pasar sus ratos de ocio; la avenida Andrassy, la más famosa de Budapest, verás que está llena de palacios y palacetes; el puente de las cadenas, el más famoso y antiguo, se inauguró en 1849; el puente de Isabel debe su nombre a la emperatriz Isabel (Sissi), que murió antes de que estuviera terminado; el puente de Margarita tiene más de seiscientos metros de longitud, lo que le convierte en el puente más largo de la capital; el barrio de Buda, con calles estrechas y adoquinadas que conservan el trazado medieval y edificios neobarrocos; el exterior de la Iglesia de Matías, la iglesia católica más famosa de la ciudad; el Bastión de los Pescadores está en la colina de Buda, en la orilla oeste del Danubio. Sus siete torres conmemoran a las siete tribus fundadoras Hungría, además, desde este lugar, hay unas estupendas vistas del Parlamento y del río.

Tendrás la tarde libre durante la que podrás, si quieres, pasear por la zona comercial, acercarte a algún balneario o dedicarte a descubrir alguno de los hermosos rincones de la ciudad.

Por la noche, tendrás la posibilidad, opcional, de dar un paseo en barco por el Danubio, disfrutando de un Goulash party, en el que tendrás la oportunidad de probar la gastronomía húngara y sus vinos mientras disfrutas de la música y los bailes típicos del país.

Volverás al hotel a pasar una merecida noche de descanso.

Día 8: Budapest – Viena. Cuna de grandes compositores.

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de Viena
ALOJAMIENTO Hotel

Cuando termines tu desayuno, iniciarás tu viaje, camino de Viena, a través de la Llanura Panónica, una de las zonas más áridas de Europa. Cuando llegues a Viena, capital de Austria, verás que es una ciudad tal y como te la habrás imaginado muchas veces, encantadora, con una gran vida cultural y cuna de grandes músicos. Además, no debes olvidar su gastronomía, de la que se puede asegurar que es, sin duda una de las mejores de Europa.

Una vez en tu destino, almorzarás y, cuando termines, harás una interesante visita panorámica* de la ciudad para conocer los lugares y monumentos más representativos de la capital austriaca. Conocerás la Ringstrasse, que, además de ser la avenida más famosa de Viena, construida donde antes estaba la muralla, es el lugar en el que se encuentran algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Verás el edificio neoclásico del Parlamento, del siglo XIX y que es el edificio más notable de la Ringstrasse, cuya construcción duró diez años, de 1874 a 1884 y que te recordará a los edificios de la antigua Grecia. También tendrás ocasión de conocer uno de los teatros de ópera más famosos del mundo. La Ópera de Viena que, además de ser el centro neurálgico de la vida musical vienesa, fue el primer edificio de la Ringstrasse que estuvo terminado y se inauguró, en 1869, con una obra de Mozart.

Verás la Iglesia neogótica Votiva, que tiene dos torres gemelas de casi cien metros de altura; los museos de Historia del Arte y de Historia Natural; el Ayuntamiento, neogótico, el edificio civil más importante de Viena, con una torre de casi cien metros, sobre la que está el hombre de hierro del ayuntamiento, de 3,40 metros de alto y que sostiene un estandarte de 6 metros, y que se ha convertido en uno de los símbolos de Viena; la Bolsa, fundada en 1771, es la más antigua de las bolsas de valores del mundo; etc.

Durante la visita, también darás un paseo por el centro peatonal de la ciudad, alrededor de la catedral de San Esteban, el edificio gótico más representativo del país y, desde luego, un auténtico símbolo de Viena. Harás una parada para que puedas visitar libremente la catedral y, además, verás los patios del palacio imperial de Hofburg y recorrerás la calle Kartner Strase, una de las más animadas y elegantes de Viena.

Conocerás el Graben, una calle peatonal en la que se encuentra la Columna de la Peste, que ordenó construir Leopoldo I con motivo del fin de la plaga de peste que padeció Europa en el siglo XVII.

Al final del día, irás al hotel seleccionado a pasar una buena noche de descanso.

Día 9: Viena. Palacios imperiales, teatros y parques de atracciones.

RÉGIMEN Desayuno
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Hoy, después de desayunar, dispondrás de todo el día para organizarlo a tu gusto. Te podemos sugerir, por ejemplo, acercarte al Prater, el parque de atracciones más antiguo del mundo y conocer su noria gigante; o ir a ver la iglesia de San Carlos Borromeo, construida en 1713 en cumplimiento de la promesa que el Emperador Carlos VI hizo a la ciudad cuando terminara la peste. La iglesia tiene dos columnas exteriores, inspiradas en la Columna de Trajano de Roma. Otra opción para tu tiempo libre es acercarte a cualquiera de los cafés que hay en Viena, (el Sacher, o el Landtmann, por ejemplo).

Sin embargo, si lo prefieres, puedes contratar una excursión opcional que te permitirá conocer la Ópera y el palacio de Schönbrunn.

La Ópera de Viena, el teatro operístico más famoso del mundo, con una capacidad de casi tres mil personas, hizo su primera representación con la obra “Don Giovanni”, de Mozart.

El palacio de Schönbrunn, del siglo XVII, en el que residieron, entre otros, en emperador Francisco José y la emperatriz Isabel, (Sissi), fue escenario del Tratado de Viena y el encuentro de Krushev y Kennedy durante la guerra fría. Entre las muchas salas del palacio, destacan, por ejemplo, la gran galería, el salón del desayuno, o el salón chino azul.

Ya por la noche, si lo deseas, podrás asistir, de forma opcional, a un concierto en el que disfrutarás de algunos de los valses austriacos más conocidos, además de otras piezas de música europea.

Después, volverás al hotel para disfrutar de una merecida noche de descanso.

Día 10: Viena – España. Adiós a la Europa imperial. Vuelves a casa.

RÉGIMEN Desayuno
Transporte Vuelo

Después de desayunar y recoger tus cosas, tendrás tiempo libre hasta el momento en que te hayan citado en el hotel para trasladarte al aeropuerto donde tomarás un vuelo a tu ciudad de destino, momento en el que habrán terminado nuestros servicios.

Esperamos que estos días por la Europa imperial habrán cumplido tus expectativas y te lleves unos recuerdos imborrables de tu paso por algunas de las ciudades más hermosas de Europa, con sus monumentos, castillos, palacios, calles, iglesias y parques. Cuando te encuentres cómodamente sentado en tu asiento del avión y mires por la ventanilla como, poco a poco, se aleja Viena, no te sientas melancólico. El mundo es grande y es hora de empezar a pensar en tu próximo destino, donde, si quieres, te estaremos esperando.

Alojamientos previstos o similares

Los hoteles previstos según la categoría seleccionada serán los siguientes:

Hoteles Centro Ciudad

Leonardo Berlin Mitte
Berlín, Alemania

Leonardo Berlin Mitte

Mamaison Residence Downtown Prague
Praga, República Checa

Mamaison Residence Downtown Prague

Austria Trend Ananas
Viena, Austria

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Royal Prague
Praga, República Checa

Royal Prague

Holiday Inn Berlin - Centre Alexanderplatz
Berlín, Alemania

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Nuestro producto más habitual, hoteles de 4* y los mejores 3* seleccionados tras años de experiencia. Para Francia y Alemania, que usan un criterio de clasificación diferente, se utilizarán hoteles de 3* identificados como 3* S.

Vienna House Andel´s Berlin
Berlín, Alemania

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Park Inn by Radisson Berlin Alexanderplatz
Berlín, Alemania

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Mercure Budapest Korona
Budapest, Hungría

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Clarion Congress Prague
Praga, República Checa

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