Una tierra enclavada en el corazón de la Península
Ibérica, que se transforma a lo largo y ancho de sus cinco
provincias: Albacete,
Ciudad Real, Cuenca,
Guadalajara y
Toledo, para ofrecer un recorrido por
su inmenso patrimonio cultural, sus espectaculares espacios naturales,
su deliciosa gastronomía, sus ancestrales fiestas populares
y su delicada artesanía.
Comer en Castilla-La Mancha es sinónimo de alta satisfacción.
La cocina castellanomanchega se basa en la abundante y buena caza
y en productos naturales como las verduras, frutas y legumbres,
que podrás degustar en los más de dos mil quinientos
restaurantes localizados a lo largo de la región.
Castilla-La Mancha, el mayor viñedo del mundo, ofrece
la posibilidad de viajar por sus zonas vinícolas, visitar
viñedos y bodegas, identificar las variedades y catar mientras
se disfruta de las especialidades gastronómicas de la región
y se conocen sus riquezas artísticas.
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