» Al comienzo de la II
República se cierran todas las minas y se entra en una grave crisis, lo que provocará
una oleada de emigraciones hacia Argentina y Estados Unidos. Entre ellos
dice la tradición, José Guirado Zamora, nacido en Mojácar en 1901, y que llegaría
a ser famoso con el nombre de Walt Disney.
» La guerra Civil, la posguerra y la
sequía sumieron de nuevo a Mojácar en una profunda depresión llegando al mínimo histórico:
300 habitantes. Los mojaqueros de nuevo emigran ahora hacía Cataluña, Andorra,
Francia y Alemania. Se inaugura la década de los 60 con un pueblo mal comunicado,
sin agua corriente, sin electricidad, ni teléfono.Pero surge el Milagro.
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A mediados de los años 50 el pintor almeriense Jesús de Perceval funda el Movimiento Indaliano,
que encuentra su capital estética y sus raíces en Mojácar, y que propagará por
toda España su nombre, su magia y sus encantos. Pero a todo esto, le faltaba un alcalde
entusiasta dispuesto a sacar a su pueblo del letargo puro. Dicho alcalde, Sr.
D. Jacinto, comenzó a ofrecer solares gratis a quien restaure la casa derruida; ofrece
Mojácar como escenario de películas; da todo tipo de facilidades a quien quiera
instalarse aquí. Poco a poco. comienzan a llegar intelectuales, artistas, periodistas.
diplomáticos, bohemios, etc fascinados por aquel enclave único, por la
bonanza de sus gentes, su luz, sus playas. Se comienzan a construir hoteles, complejos,
urbanizaciones y se consigue encalar de blanco sus casas.
Historia reciente
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Nunca conoceríamos del todo Mojácar sino hablamos de sus personajes, de aquellos
que un día, abandonaron sus ciudades y sus países para acariciar esa libertad que
el nombre de Mojácar les aseguraba. Ellos se convirtieron enseguida en referencia de un modo de vida que
rápidamente dio la vuelta al mundo entre la élite del “buen vivir” y del arte.
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En un lejano pueblo de la provincia de Almería, comenzaron a
convivir una escasa población de andaluces agricultores con pintores, escritores,
pianistas e incluso con el único torero británico que se conozca. Personajes
que vivieron el descubrimiento de Mojácar, allá por los años 60 y que hoy,
componen sin duda la imagen del recuerdo más cercano y no por ello menos
mítico. Frederick Mooney (Fritz), Win Wells, Henry Higgins,
Paul Beckett, William Napier, etc.
enterrados en el cementerio de Mojácar, donde hoy descansan en paz, bajo el mismo sol
y la misma energía que un día les atrajo aquí. Pero hagamos memoria, Henry
Higgins, el primer torero británico y quizás el último. Su primer padrino fue Brian
Epstein de Los Beatles, Henry, de madre colombiana, estudió el difícil arte del
toreo en España y tomó la alternativa en la Plaza de Fuengirola de manos
de Antonio Ordoñez, en sus carteles aparecía bajo el nombre de Enrique Cañadas y
dieron la vuelta a diversos lugares de nuestra geografía, al igual que su libro “How
to be a Matador”. Dejó el arte del toreo para dedicarse a la
representación de productos de importación. y finalmente, amante de las actividades
de riesgo, conoció la muerte en Mojácar, al precipitarse en ala delta. Frente a él,
en el cementerio Mojaquero, en la zona que aquí llaman “de los ingleses” encontramos
a Fritz, el prodigioso pintor Neoyorquino, que de pequeño vivió en Hawaii,
hippie y anarquico, médico y delineante, que no solo estuvo en la guerra de Corea como
boina verde, sino que llegó al grado de teniente. Vivió en Camboya y Tailandia. Alguien
a quien todos conocen muy bien en Mojácar, íntimo amigo de Bienvenida, y a quien
le contaba que tenia pinturas en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y en el
Banco de América, aunque Frederick ó Fritz Mooney raramente firmaba sus cuadros.
Win Wells famoso dramaturgo que estableció casa en Mojácar durante muchos
años. constituyendo su propio teatro. Autor de obras tan importantes como ”Gertrude Stein
y un Compañero”, estrenada en Mojácar, antes de pasar a Broadway, dónde
cosechó importantísimos exitos y premios. Su Obra “Cante Hondo”, basada en el tema Lorca, fue igualmente
de importante referente cultural El Mariscal de aviación Purcell, héroe de la segunda
guerra Mundial, era otro personaje inimitable que convivió en aquellos míticos años 60, así cómo
Kate la Irlandesa, que reconocía haber sido pieza clave de la M.I. 5 (servicio de
espionaje británico) y de haberse lanzado en paracaidas en repetidas ocasiones en diversas
misiones peligrosas, en fuego cruzado, etc. Cerca, y amenizando este cementerio variopinto y
multiétnico, Mike (Solo) Connolly lider del grupo británico “Flying Vultures”. Y no
podemos olvidar al irrepetible William (Bill) Nappier, famoso industrial británico que
terminó sus días en Mojácar, no sin antes invitar y ejercer de anfitrión en una Mojácar
virgen y por descubrir, dónde un entusiasta alcalde, que hoy reposa junto a ellos, decidió
un día regalar parcelas a todo aquel que en el plazo de un año construyera una casa.
Aquella época, en la que se disponía de tiempo, la vida era supervivencia y juerga.
¡Ven
a conocer Mojácar!