El Camino de Santiago
El descubrimiento de los restos del Apóstol Santiago, en
torno al año 820 constituye el inicio de las peregrinaciones
a Compostela y por consiguiente del Camino de Santiago.
Por orden del rey Alfonso II el Casto se construyó
una pequeña iglesia en el lugar del hallazgo, y la noticia
se propagó entre la comunidad de creyentes y de los reinos
cristianos de Occidente. Así se iniciaron las peregrinaciones
y el culto a Santiago.
Esta corriente fue expandiéndose día
a día. Millones de peregrinos, desde entonces, han ido trazando
lazos religiosos, culturales y económicos que han formado
una red de peregrinación única por su honda espiritualidad
y por sus aportaciones a la cultura occidental.
A la naciente ciudad de Santiago llegaron los primeros
peregrinos. Estaba naciendo el Camino de Santiago, también
conocido como el Camino de las estrellas, que se consolida definitivamente
en los siglos XII y XIII con la concesion de determinadas indulgencias
espirituales. Estas indulgencias tendrán su máximo
alcance durante los denominados Años santos compostelanos.
Camino de Europa
El Camino de Santiago generó a lo largo
de los siglos una extraordinaria vitalidad. Por su existencia nació
la primera gran red asistencial de Europa, pero también se
crearon catedrales, monasterios, villas y ciudades.
Por el encuentro que propició el Camino, surgió una
cultura basada en el intercambio, las relaciones personales propias,
y un auge económico que dinamizó amplias zonas hasta
ese momento despobladas.
Así, el Camino de Santiago es hoy el Primer
itinerarlo cultural europeo, porque, como han sostenido varios autores
del viejo continente, “Europa se hizo peregrinando a Compostela”.
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