LA LLAMADA DEL MAR
También en Belém, junto al río,
encontrará otro maravilloso monumento del manuelino, clasificado
igualmente como Patrimonio Mundial por la UNESCO, la Torre de Belém.
Concebida en el siglo XVI por Francisco Aruda, la Torre de Belém
está constituida por una torre cuadrangular con baluarte
poligonal orientada hacia el eje del río Tajo. En la decoración
exterior abundan las fachadas que evidencian la influencia árabe
y veneciana en los balcones y barandillas, contrastando con el interior,
bastante más austero en su decoración. Los elementos
orgánicos del estilo manuelino se encuentran aquí
ampliamente representados. La Torre de Belém ostenta la primera
representación escultórica de un animal africano,
en este caso un rinoceronte. Mucho más reciente, pero invocando
también la grandeza de la época de los Descubrimientos,
encontramos en Belém el Monumento a los Descubrimientos.
El monumento, de 1960, celebra el quinto centenario de la muerte
del Infante D. Enrique, homenajeando a este impulsor de los descubrimientos,
pero también a los navegantes portugueses más importantes.
Sin duda, Belém ha construido su singularidad
como símbolo de la "Edad de Oro" de los descubrimientos.
Pero la modernidad y animación cultural también se
encuentran presentes en el CCB - Centro Cultural de Belém.
Belém es fundamental para pasear por los extensos jardines
inalcanzables a la vista, para admirar el río o simplemente
para relajarse tomando un delicioso pastel de crema.
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